Descubre cómo los países de América Latina y el Caribe enfrentan aumentos en las pérdidas eléctricas

Un informe reciente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) revela que varios países de América Latina y el Caribe enfrentan serios desafíos en términos de pérdidas eléctricas, con un incremento notable durante la pandemia de COVID-19. Según el estudio Economía de las pérdidas de electricidad en América Latina y el Caribe, países como Guyana, Bolivia, Uruguay y Argentina han experimentado incrementos preocupantes en sus niveles de pérdidas en los últimos años.

El informe destaca que antes de la pandemia, casi la mitad de los países analizados reportaron aumentos en sus niveles de pérdidas eléctricas. Esta tendencia se ha observado especialmente en naciones como El Salvador y Perú, donde las áreas rurales con baja densidad poblacional registran índices significativamente superiores al promedio nacional. No obstante, la concentración de pérdidas también afecta a zonas urbanas densamente pobladas, como se evidencia en México y Uruguay.

Cambios recientes de las pérdidas de electricidad en los países de América Latina y el Caribe, 2019
Cambios recientes de las pérdidas de electricidad en los países de América Latina y el Caribe, 2019

Iniciativas destacadas en la región

A pesar de estos desafíos, algunos países han logrado avances significativos en la reducción de pérdidas eléctricas. En República Dominicana, por ejemplo, el BID y otras entidades internacionales han invertido cerca de US$400 millones para fortalecer programas dirigidos a este fin, enfocándose principalmente en mejoras de subestaciones y redes de transmisión y distribución en zonas urbanas. Este esfuerzo ha resultado en una reducción de aproximadamente seis puntos porcentuales en las pérdidas en los últimos cinco años.

Nicaragua también destaca por sus logros en este ámbito, habiendo reducido sus pérdidas eléctricas en seis puntos porcentuales durante el período 2014-2019. En contraste, países como Jamaica enfrentan desafíos considerables, con pérdidas que representan hasta el 28% de la electricidad generada, de las cuales 20% son pérdidas no técnicas, y dado que las pérdidas están indexadas en las tarifas, estas ocasionan altos precios en la electricidad y afectan la competitividad de los sectores productivos.

El BID continúa desempeñando un papel crucial en la región, apoyando iniciativas clave como el proyecto en Guyana, donde han financiado US$21,160 millones para la implementación de estrategias destinadas a mejorar la eficiencia y eficacia energética, mediante la reducción de pérdidas técnicas y la mejora de la calidad del servicio a los consumidores en Guyana.

En Argentina, el BID proporciona asistencia técnica y financiera para fortalecer la resiliencia del sistema eléctrico, reduciendo tanto las pérdidas técnicas como las emisiones de gases de efecto invernadero.

Con la colaboración internacional y la implementación de estrategias focalizadas, países de América Latina y el Caribe están trabajando para mitigar los efectos de las pérdidas eléctricas, buscando mejorar la eficiencia energética y asegurar un suministro eléctrico más confiable y económico para sus ciudadanos y sectores productivos.

Esta investigación subraya la importancia de continuar invirtiendo en infraestructura eléctrica robusta y sostenible, particularmente en un contexto global marcado por la transición hacia energías más limpias y eficientes.

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