En una de las ofensivas más intensas en meses, Rusia lanzó este viernes un ataque masivo contra infraestructuras energéticas en varias regiones de Ucrania, utilizando 94 misiles y cerca de 200 drones.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, instó a la comunidad internacional a tomar medidas urgentes para limitar la capacidad de Rusia de producir armamento, señalando que Moscú sigue obteniendo componentes electrónicos occidentales pese a las sanciones vigentes.
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Un golpe al suministro energético
El bombardeo afectó especialmente al oeste de Ucrania, donde infraestructuras eléctricas en las regiones de Leópolis, Ivano-Frankivsk y Ternópil sufrieron graves daños, lo que obligó a ampliar los cortes de luz programados. En Leópolis, seis instalaciones clave fueron impactadas, según informó el gobernador regional Maxim Kozitski.
El ataque dañó además centrales eléctricas de la empresa privada DTEK, que reportó “daños significativos” en su equipamiento, aunque no se registraron víctimas.
Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), cinco de los nueve reactores nucleares de Ucrania están funcionando a capacidad reducida tras los bombardeos.
Respuesta internacional
Zelenski calificó los ataques como una muestra de que el presidente ruso, Vladímir Putin, no busca la paz, sino “destruirlo todo”. También enfatizó la necesidad de endurecer las sanciones contra Rusia, especialmente en la venta de petróleo y la importación de tecnología clave para la producción de misiles.
“Necesitamos una respuesta masiva del mundo. A un ataque masivo se debe responder con una reacción contundente”, afirmó el mandatario ucraniano en un mensaje publicado en redes sociales.
Moscú justifica su ofensiva
El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, aseguró que el ataque fue una represalia por el reciente uso por parte de Ucrania de misiles estadounidenses ATACMS, que impactaron un aeródromo en el sur de Rusia. Moscú afirmó que los objetivos alcanzados eran instalaciones energéticas clave para la industria militar ucraniana.
Resistencia ucraniana
Pese a la magnitud del ataque, las defensas aéreas ucranianas lograron interceptar 81 de los 94 misiles lanzados, así como 185 de los 193 drones kamikaze utilizados. El director ejecutivo de DTEK, Maxim Timchenko, afirmó que “Rusia intenta quebrar nuestro espíritu con otro ataque terrorista, pero no lo conseguirán”.
El bombardeo de este viernes marca el duodécimo ataque masivo contra el sector energético de Ucrania desde marzo y subraya el intento ruso de debilitar las capacidades logísticas y energéticas del país en medio de uno de los inviernos más fríos registrados hasta ahora.
