En República Dominicana existen siete sistemas eléctricos aislados que no están conectados al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI). Estos sistemas, desarrollados bajo la Ley 14-90, han permitido garantizar el servicio eléctrico en zonas estratégicas para el desarrollo económico, especialmente en áreas remotas y de gran actividad turística.
La capacidad conjunta instalada de estos sistemas alcanza los 401 MW, siendo generada principalmente por Motores de Combustión Interna, lo que representa un alto consumo de combustibles fósiles. Sin embargo, en los últimos años, se han incrementado los esfuerzos para incorporar tecnologías basadas en fuentes renovables , principalmente en las zonas del Este del país.
Entre las principales localidades beneficiadas destacan:
- Pedernales , donde EDESUR opera un sistema aislado.
- La Vega, con el sistema estratégico de Alto Bandera, clave para las telecomunicaciones.
- Punta Cana, Bávaro y Bayahibe, zonas en las que empresas como Interenergy (a través de CEPM y CEB), la Corporación Turística de Servicios Punta Cana (CTSPC) y Cap Cana, del grupo Abrisa, gestionan sistemas que proveen electricidad a proyectos turísticos, inmobiliarios y el aeropuerto de Punta Cana.
Además, en la provincia La Romana, Costasur Dominicana opera un sistema exclusivo en el complejo Casa de Campo, que incluye proyectos residenciales de lujo y una marina.

Estos sistemas intercambian electricidad entre sí, lo que fortalece la estabilidad energética en la región Este, aunque persiste el reto de diversificar la generación hacia fuentes más sostenibles. Según el Diagnóstico Energético 2023, presentado por la Comisión Nacional de Energía (CNE) como parte del borrador del Plan Energético Nacional 2025-2028 , estas iniciativas serán fundamentales para reducir la dependencia de combustibles fósiles.
