América Central y el Caribe se posicionaron en el 2024 como la región con menor crecimiento en energías renovables a nivel global, con un aumento de solo 0.6 gigavatios (GW) en su capacidad instalada, alcanzando un total de 19 GW, según el último informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena).
Este incremento representa apenas un 3.2 %, situando a la región en el último lugar del ranking mundial de desarrollo en energías renovables. En contraste, Sudamérica aumentó su capacidad en 22.5 GW, alcanzando los 313 GW, lo que equivale a un crecimiento del 7.8 % respecto al año anterior.
Un crecimiento global dispar
El informe de Irena destaca que el mundo logró un crecimiento récord del 15.1 % en energías renovables, sumando 585 GW adicionales a nivel global. Sin embargo, los avances son desiguales entre regiones.
- Asia lideró el crecimiento con 421.5 GW adicionales, un aumento del 21.5 %.
- Europa sumó 70.1 GW, creciendo un 9 %.
- Norteamérica aumentó 45.9 GW, con un crecimiento del 8.7 %.
- África, a pesar de su rezago histórico, creció 4.2 GW, alcanzando un aumento del 6.7 %.
El país que más capacidad de energía renovable agregó en el 2024 fue China, con 373.6 GW adicionales. En Latinoamérica, el informe resalta a Brasil, que sumó 15.2 GW de energía solar y 0.3 GW de bioenergía.

Energía solar y eólica dominan el crecimiento
La transición energética global sigue estando impulsada por la energía solar y eólica, que en el 2024 representaron el 96.6 % de todas las adiciones netas de renovables. Sin embargo, la expansión no es suficiente para alcanzar los objetivos climáticos globales.
Irena advierte que, pese a estos avances, el crecimiento sigue por debajo de la meta fijada en la Cumbre del Clima COP28 en Dubái (2023), donde se estableció la necesidad de triplicar la capacidad de energías renovables para 2030, lo que requeriría un aumento anual del 16.6 %.
Un llamado a acelerar la transición
Francesco la Camera, director general de Irena, enfatizó que, aunque las energías renovables son cada vez más viables económicamente, persisten desafíos significativos.
Cada año se baten récords en expansión de renovables, pero seguimos enfrentando grandes disparidades regionales y el tiempo apremia, ya que la fecha límite del 2030 es inminente, alertó La Camera.
El informe de Irena subraya la necesidad de acelerar las inversiones y políticas energéticas en las regiones con menor crecimiento, como América Central y el Caribe, para evitar que queden rezagadas en la transición hacia un modelo energético sostenible.
