La República Dominicana podría alcanzar una participación de hasta un 44% en generación de energías renovables para el año 2030, según proyecciones de la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA). Sin embargo, lograr esta meta dependerá de la eliminación de restricciones tecnológicas y regulatorias, así como de la incorporación de soluciones de almacenamiento energético robustas.
En el marco del Future Energy Summit Central America & The Caribbean (FES Caribe), el gerente general de A&A Business Intelligence Group (AABI Group), Augusto Bello, expuso las principales barreras que enfrenta el país para integrar eficientemente las energías limpias.
Aunque existen resoluciones que habilitan el uso de sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) para la regulación de frecuencia, los incentivos económicos siguen siendo insuficientes. “La Resolución 136 fija el incentivo en US$22 por MWh para la regulación primaria y US$27.9 para la secundaria, pero no es suficiente”, afirmó Bello.
Curtailment en aumento y necesidad de almacenamiento
Uno de los fenómenos más críticos señalados por el ejecutivo es el incremento del curtailment, es decir, la energía renovable desperdiciada por limitaciones del sistema. En enero de 2025, el país experimentó 16 eventos de curtailment, y solo el 26 de enero se cortaron 445 MW de energía fotovoltaica.
“Permitamos que la tecnología haga su trabajo. Así podemos no solo alcanzar el 25% o 30%, sino superar el 45% de penetración renovable”, expresó Bello, quien aboga por permitir que las baterías aporten también a otros servicios clave como la regulación de tensión y el arranque en negro.

Visión integral para acelerar la transición
Como desarrollador de proyectos, AABI Group posee una carpeta con más de 2,400 MW en propuestas, desde instalaciones en zonas francas hasta grandes plantas tipo utility scale, con capacidades de entre 100 MW y 125 MW.
No obstante, la permisología representa uno de los principales desafíos. Bello señaló que los trámites para permisos pueden extenderse incluso más que la construcción de los parques. Para enfrentar este obstáculo, AABI Group ha adoptado una gestión simultánea de procesos: desde la identificación del terreno hasta los estudios ambientales, eléctricos y de recurso solar.
“Los procesos se pueden arrancar en paralelo y usted se ahorra un tiempo bastante largo”, recomendó el ejecutivo, quien aplica esta metodología en más de 20 proyectos, propios y de terceros.
Retos técnicos en la etapa final
Un punto crítico en los proyectos es el cumplimiento del código de conexión exigido por el Operador del Sistema (OC). Según Bello, una verificación tardía del factor de potencia —que debe alcanzar 0.85— puede retrasar significativamente la entrada en operación de los parques.
“Ya cuando tú entiendes que vas a poner en operación tu parque, te das cuenta que no llegas al 0.85”, explicó, señalando que esto obliga a los desarrolladores a adquirir nuevos inversores, lo cual puede causar demoras de hasta seis meses.
