Un buque ruso, el «Anatoly Kolodkin», arribó este martes al puerto de Matanzas con el primer cargamento de crudo que recibe la isla desde enero, tras un respiro concedido por Washington en medio del bloqueo petrolero de facto. El tanque transportaba 730,000 barriles de petróleo y su llegada busca aliviar temporalmente la escasez de combustible que ha afectado la electricidad y el transporte público.
El barco, sujeto a sanciones estadounidenses, entró al puerto hacia las 08H15 locales (12H15 GMT), mientras varios cubanos observaban la maniobra del gigante ruso desde la bahía.
La llegada del crudo se produce luego de meses de apagones prolongados, racionamiento de combustible y disminución del transporte público, que han golpeado a sectores estratégicos como turismo, níquel y tabaco.
Felipe Serrano, de 76 años y vigilante en un restaurante, comentó a la AFP: “Eso es fundamental para nosotros poder subsistir porque el país está parado”. Leticia Munguía, jubilada de 61 años, agregó: “Ojalá que sigan mandando petróleo porque este envío no va a cubrir todo lo que necesitamos”.
El presidente Donald Trump permitió que Rusia suministrara petróleo a Cuba para evitar confrontaciones con Moscú, aclarando que no se trataba de un cambio en la política de sanciones, sino de un gesto humanitario.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, explicó: “Permitimos que este barco llegue a Cuba con el fin de satisfacer las necesidades humanitarias del pueblo cubano. Estas decisiones se están tomando caso por caso.”
Cuba produce cerca de 40,000 barriles diarios de crudo pesado, utilizados en ocho centrales termoeléctricas. Sin embargo, depende de importaciones de diésel, esencial para generadores de energía de respaldo y transporte público.
Jorge Piñón, experto del sector energético en la Universidad de Texas, señaló que el cargamento ruso podría suministrar diésel solo por unas dos semanas, tras un mes de refinación. Ricardo Torres, economista de la Universidad Americana de Washington, advirtió que esto representa solo un respiro temporal frente a un déficit estructural.
Relacionada: Rusia protesta por intercepción del petrolero Marinera por parte de Estados Unidos en el Atlántico Norte
Desde enero, con el corte del flujo de petróleo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro, la escasez de combustible se agravó. La administración Trump justifica el bloqueo alegando que Cuba representa una amenaza excepcional para la seguridad nacional de EE. UU., por sus relaciones con Rusia, China e Irán.
Ricardo Herrero, director de Cuba Study Group en Washington, explicó: “La estrategia consiste en llevar al sistema al borde del abismo, sin precipitar un colapso social o humanitario total.”
La escasez ha obligado a racionar gasolina y ha generado siete apagones a nivel nacional desde finales de 2024, con protestas inusuales. Sectores vitales del transporte público y la movilidad urbana han sido los más afectados, evidenciando la vulnerabilidad estructural del suministro energético en la isla.
¿Ya has visitado nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete ahora!

