En un contexto económico cada vez más desafiante, el costo de abrir una estación de servicio en Argentina se ha elevado considerablemente. Según especialistas del sector, el precio de emprender este tipo de proyectos puede superar los US$3 millones lo que implica una inversión significativa desde el primer momento.
El proceso de construcción de una estación de servicio comienza con un gasto considerable en infraestructura. Oscar Bally, de OPF Consulting, explicó que la obra civil de una estación de 1.500 metros cuadrados, con características competitivas, puede rondar el millón de dólares. Este costo incluye el pavimento, la iluminación, el alero y la estructura general, que son indispensables para cumplir con los estándares de las petroleras.
Además, la instalación de los tanques de almacenamiento, un componente esencial de la estación, también implica una inversión significativa. Según Ignacio Selvaggio, ingeniero de Losi & Cía, cada tanque de 40 metros cúbicos cuesta aproximadamente US$25,000, y en una estación estándar se requieren al menos cuatro.
Estos costos se incrementan si se consideran configuraciones de mayor capacidad, como los tanques de 50.000 m³, que pueden alcanzar los US$50,000 por unidad completamente instalada. El bloque de almacenamiento total puede superar los US$300,000.
Además de la infraestructura básica, las estaciones de servicio también requieren una considerable inversión en la tienda y los servicios adicionales. Mobiliario, cafetería, hornos, freezers y sistemas informáticos demandan entre US$80,000 y US$100,000. La imagen de marca, que incluye cartelería, señalización de precios y otros elementos visuales, también es un gasto importante, y representa un porcentaje considerable del presupuesto.
Con todos estos componentes, el costo total de una estación de servicio completa, sin incluir el terreno, asciende a aproximadamente US$2 millones. Si se suman los permisos y habilitaciones necesarias, el monto final puede acercarse a los US$2,2 millones, con la posibilidad de llegar hasta los US$2,5 millones dependiendo del nivel de proyecto.
El precio del terreno es otro factor clave que influye en el costo final de la inversión. Dependiendo de la ubicación, el terreno puede oscilar entre US$500,000 y US$1 millón en áreas urbanas. Las ubicaciones más estratégicas o de alto tráfico pueden aumentar considerablemente estos valores.
Una vez construida la estación, el operador debe contar con un stock inicial de combustible. Para abastecer una estación, se requieren entre 40.000 y 50.000 litros, lo que implica una inversión de entre US$70,000 y US$80,000. A esto se debe agregar el costo de la mercadería de la tienda y lubricantes, que eleva la inversión inicial a entre US$80,000 y US$100.000.
Además, el vínculo con las petroleras requiere de un pago mensual en concepto de royalty, que varía entre un porcentaje de la facturación (aproximadamente 3%) o una cantidad fija cercana al millón de pesos argentinos mensuales. Para el Gas Natural Comprimido, el esquema puede ser más flexible, dependiendo del proveedor.
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A pesar de la elevada inversión inicial, los expertos señalan que la recuperación de la inversión no es inmediata. Según los especialistas, una estación de servicio necesita al menos tres años para alcanzar su nivel de ventas esperado. Durante este tiempo, el volumen de ventas crece progresivamente hasta estabilizarse.
Una estación bien ubicada puede llegar a vender entre 300.000 y 400.000 litros de combustible al mes, lo que se considera el umbral que define la viabilidad del negocio. Sin embargo, los operadores deben mantener altos niveles de control de costos y eficiencia operativa para asegurar márgenes sostenibles.
Abrir una estación de servicio en Argentina es una inversión de largo plazo que exige no solo una gran inversión inicial, sino también una planificación meticulosa y capacidad para manejar los costos operativos de manera eficiente. A pesar de los desafíos, el sector continúa siendo una opción viable para los inversores dispuestos a asumir los riesgos asociados con el negocio del combustible.
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