A 50 años de la Ley 520-73, el GLP se consolida como combustible clave en RD

La Ley 520-73, que regula el gas licuado de petróleo (GLP) en República Dominicana, cumple más de 50 años de vigencia, manteniéndose como el marco legal central del sector. Desde su promulgación en 1973, cuando el país apenas contaba con su primera refinería y la producción local era insuficiente, la normativa ha marcado la pauta para la distribución, importación y regulación del GLP, adaptándose hoy a un mercado mucho más amplio, diversificado y competitivo.

Hoy, más de cinco décadas después, el panorama del GLP es completamente distinto al de 1973. La demanda se ha multiplicado, las importaciones son esenciales para garantizar el abastecimiento y operan múltiples distribuidoras en todo el territorio nacional. Además, el uso del GLP ha dejado de limitarse al consumo doméstico para incorporarse a sectores industriales y de transporte, evidenciando que la ley original fue diseñada para un mercado mucho más pequeño y controlado.

El sistema regulado de importaciones, cuotas de distribución y supervisión estatal, establecido para proteger la industria naciente y las inversiones públicas, sigue siendo relevante. Sin embargo, la evolución del mercado actual exige que la ley se interprete y aplique de manera flexible, adaptándose a un contexto más competitivo, con flujos de importación complejos y creciente interés en soluciones energéticas sostenibles.

Relacionada: El precio del GLP ha aumentado 65% en una década

Cilindro de gas.

Tendencias y datos actuales 

La Asociación Nacional de Distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (Asonadigas) destacó que cada vez más países de la región están incorporando GLP en sus flotas de transporte público y privado.

Según la entidad, naciones como Estados Unidos, México y Brasil utilizan este combustible en autobuses urbanos, vehículos escolares, unidades de servicio público y flotas laborales, logrando ahorros operativos de hasta un 40 % frente a combustibles tradicionales.

“El GLP está demostrando que no solo es una opción más económica, sino también una solución ambientalmente responsable para el sector transporte”, indicó Asonadigas.

En República Dominicana, el GLP es uno de los combustibles más usados por el transporte liviano, aunque Asonadigas asegura que existe potencial para ampliar su uso en flotas públicas, transporte escolar y vehículos de carga.

La entidad sostiene que esta transición podría reducir de manera significativa la huella ambiental del parque vehicular nacional.

En el país, el GLP se ha consolidado como uno de los combustibles más utilizados por el transporte liviano, destacándose por su precio competitivo y fácil acceso.

Asonadigas afirma que aún existe un alto potencial para expandir su uso hacia:

  • Flotas públicas
  • Transporte escolar
  • Vehículos de carga

La transición hacia combustibles más limpios es vista como un paso clave para disminuir la huella ambiental del transporte en el país.

La realidad actual contrasta con el escenario de 1973, cuando la Ley 520-73 fue promulgada para organizar un mercado pequeño, dependiente de una sola refinería y con producción insuficiente. Hoy, el consumo es masivo, la importación es clave y el GLP forma parte del tejido energético nacional y regional.

El precio del GLP ha aumentado 65 % en una década

En los últimos diez años, el costo del GLP en República Dominicana ha mostrado una tendencia general al alza:

  • 2015: RD$83.00 por galón
  • Junio 2019: RD$92.30 por galón
  • Octubre 2025: RD$137.20 por galón

Esto representa un incremento acumulado de aproximadamente 65 % en diez años. El comportamiento ha incluido aumentos marcados en 2017–2018 y 2021–2022, caídas puntuales en 2019, relativa estabilidad en 2023–2024, y una tendencia de largo plazo influida por el precio internacional del petróleo, los costos de importación y el tipo de cambio.

La permanencia de la Ley 520-73 y la evolución del GLP revelan una paradoja energética: una norma creada para un mercado pequeño y controlado, y un combustible que hoy domina el transporte liviano, sube de precio y se expande como opción sostenible en toda la región.

Con más de 50 años en vigor, la Ley 520-73 sigue siendo el marco jurídico base del sector, mientras el GLP continúa creciendo y adaptándose a los nuevos desafíos energéticos del país y del continente.

            ¿Ya has visitado nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete ahora!

Mira otros tags: