La economía dominicana creció 4.2% durante los primeros cinco meses de 2026, de acuerdo con las cifras del Banco Central (BCRD), un desempeño que contrasta con la percepción de algunos empresarios que consideran que la actividad económica mantiene un menor dinamismo. Ante esta diferencia, el economista Andrés Dauhajre analizó los factores que podrían explicar la distancia entre los datos oficiales y la sensación de algunos sectores productivos.
En un artículo, Dauhajre señaló que mientras el BCRD informó que el Producto Interno Bruto (PIB) real aumentó 4.2% entre enero y mayo de 2026, con un crecimiento de 4.7% en mayo, algunos sectores empresariales han expresado dudas sobre la fortaleza de ese desempeño económico.
El economista explicó que esta diferencia de percepción puede estar relacionada con varios factores, entre ellos la comparación con un período previo de menor crecimiento. Recordó que entre enero y mayo de 2025 la economía dominicana avanzó 2.6%, cerca de la mitad del crecimiento potencial estimado para el país.
Dauhajre indicó que, bajo ese contexto, era posible esperar una aceleración del crecimiento en 2026, especialmente tomando en cuenta el impacto de las medidas aplicadas para moderar el efecto del aumento de los precios internacionales del petróleo y sus derivados.

El economista planteó que la decisión del Gobierno de congelar o moderar las alzas internas de los combustibles permitió que los consumidores pagaran precios inferiores a los que se derivarían de los valores internacionales, los impuestos vigentes y los márgenes de intermediación.
Según su análisis, esta medida implicó una reducción del ahorro público y un mayor gasto estatal, pero permitió que los consumidores dispusieran de mayores recursos para destinarlos a otros bienes y servicios.
En ese sentido, revisó los ingresos brutos por ventas reportados por las empresas a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) mediante las declaraciones del ITBIS y señaló que, excluyendo la industria de refinación de petróleo y el comercio de combustibles para evitar distorsiones por los precios, las ventas empresariales aumentaron 11.3% en enero-mayo de 2026 frente al mismo período de 2025.
El dato fue ligeramente superior al crecimiento de 10.3% registrado en las ventas durante enero-mayo de 2025 respecto al mismo período de 2024.
Al ajustar esos resultados por la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), Dauhajre estimó que las ventas reales crecieron 6.1% en los primeros cinco meses de 2026, frente al 6.5% registrado en igual período de 2025.
El economista explicó que utiliza el IPC como referencia debido a que los deflactores sectoriales utilizados por el Banco Central para medir el crecimiento real de cada actividad económica no son publicados.
Dauhajre también señaló que en la comparación de las ventas reportadas a la DGII debe considerarse el efecto de la implementación obligatoria de la factura electrónica para los Grandes Contribuyentes Locales y Medianos del país, proceso que comenzó en junio de 2025.
Según indicó, expertos consideran que este mecanismo pudo contribuir a que las declaraciones de ventas del ITBIS correspondientes a enero-mayo de 2026 fueran más precisas y transparentes que las del mismo período del año anterior, lo que podría explicar parte del aumento de las ventas nominales registradas.
Otro de los indicadores analizados por Dauhajre fue el comportamiento del financiamiento otorgado por las entidades financieras, una variable que el Banco Central considera relevante para explicar la evolución de la economía.
El economista señaló que la cartera de préstamos creció 8.4% en enero-mayo de 2026 respecto al mismo período de 2025, aunque este ritmo fue inferior al 10.6% registrado en enero-mayo de 2025 frente al mismo período de 2024.
Afirmó que este menor dinamismo del crédito no parece estar asociado a un aumento generalizado de las tasas de interés, debido a que el costo promedio de los préstamos mostró reducciones en varios segmentos.
Explicó que la tasa promedio de los préstamos al comercio pasó de 14.2% en enero-mayo de 2025 a 13.6% en igual período de 2026, mientras que la tasa para préstamos hipotecarios se mantuvo en 11.6%.
Asimismo, la tasa activa para otros sectores disminuyó ligeramente de 19.6% a 19.5%, mientras que la tasa promedio ponderada nominal calculada por el Banco Central bajó de 15.1% a 13.4%.
Dauhajre destacó que, incluso con una reducción de las tasas reales, la demanda de financiamiento perdió fuerza durante los primeros cinco meses de 2026, un comportamiento que calificó como llamativo frente a un crecimiento económico que casi duplica el registrado en el mismo período del año anterior.
Relacionada: https://ehplus.do/crecimos-4-2/
Importaciones y actividad económica
El economista también evaluó el comportamiento de las importaciones como indicador de la actividad económica.
Al excluir las compras externas de petróleo crudo y combustibles líquidos, indicó que las importaciones nacionales crecieron 4.4% en enero-mayo de 2026 frente al mismo período de 2025, por encima del aumento de 2.8% observado en los primeros cinco meses de 2025 respecto al año anterior.
Dauhajre señaló que, utilizando una elasticidad ingreso de las importaciones de 1.5, el crecimiento económico explicado por el aumento de las importaciones sería de 1.9% en enero-mayo de 2025 y de 2.9% en enero-mayo de 2026.
Al cierre de su análisis, el economista afirmó que, pese a las distintas percepciones existentes entre empresarios y analistas, el crecimiento económico que quedará registrado oficialmente será el 4.2% reportado por el Banco Central para los primeros cinco meses de 2026.
¿Ya has visitado nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete ahora!

