El presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, aseguró que, tras un año de gestión, se han logrado avances significativos en la organización de las empresas distribuidoras eléctricas, poniendo un freno al incremento de las pérdidas.
«Nuestro propósito este año ha sido detener el aumento de las pérdidas. Hemos organizado presupuestos, planes anuales de compra y otorgado mayor responsabilidad a los gerentes generales», afirmó, destacando que estas medidas han permitido una mejora considerable en la operación de las tres distribuidoras eléctricas.
Marranzini detalló que las pérdidas en la Empresa Distribuidora del Este (Edeeste) ascienden al 56 %, en Edesur Dominicana (Edesur) asciende al 32 % y en la Empresa Distribuidora de Electricidad del Norte (Edenorte) al 26.6 %, y anunció que las metas de reducción para 2027 son del 40 %, 20 % y 20 %, respectivamente.
También resaltó la importancia de la inversión en infraestructura, mencionando que este año se cambiaron 15 subestaciones en Edeeste con una inversión de RD$1,056 millones, beneficiando a más de 540,000 clientes.
Le podría interesar: Celso Marranzini detalla inversiones para mejorar servicio eléctrico
El presidente del Consejo deploró, además, la persistencia de conexiones ilegales en sectores de diferentes niveles económicos, incluyendo los de mayor poder adquisitivo. «La cantidad de conexiones ilegales en este país es vergonzosa. Todo el mundo debe pagar la electricidad», enfatizó.
Asimismo, señaló la necesidad de garantizar continuidad en las gerencias de las distribuidoras para evitar los cambios constantes que afectan la eficiencia. «Hay que buscar mecanismos para que las gerencias sean de largo plazo y basadas en capacidad, no en política», concluyó Marranzini.
El plan de recuperación del sistema de distribución

Marranzini se encamina a seguir implementando las acciones del plan de recuperación del sistema de distribución, diseñado con el apoyo del Gabinete Eléctrico, para la reorganización de las empresas distribuidoras, con el objetivo de reducir las pérdidas técnicas y comerciales, modernizar la infraestructura y asegurar una gestión transparente y eficiente.
El programa de recuperación se planificó con una inversión sustancial de más de US$650 millones asegurados en financiamiento por parte de organismos multilaterales, destinados a la modernización de las redes y la expansión de la infraestructura de telemedición.
Además, se proyecta una reducción significativa del déficit de las EDE para 2027, lo que permitirá una mejora en la calidad del servicio y una mayor proximidad con los clientes.
Los tres ejes de acción directa son:
- Incorporar nuevas tecnologías para el sector.
- Atraer inversiones para la rehabilitación de redes.
- Instalar masivamente medidores prepagos.
El plan también contempla una lucha frontal contra el fraude eléctrico, con el objetivo de restaurar la confianza en el sistema y reducir el déficit financiero.
