Consecuencias no deseadas de la apreciación

República Dominicana. – Es común escuchar que cuando el peso dominicano se fortalece con relación al dólar es bueno para nuestra economía. No son pocos los que se ahogan en alabanzas a las políticas que producen este resultado. Al no haber tenido la oportunidad de encontrarse con el análisis matemático pionero del equilibrio económico general del francés Léon Walras (1834-1910), a quien Schumpeter consideraba como “el más grande de todos los economistas”, los adoradores de la apreciación del peso revelan que a lo sumo se toparon con modelos de equilibrio parcial. En el artículo “Aritmética fiscal de la apreciación del peso” publicado el pasado 10 de agosto, demostramos que, a diferencia de la creencia generalizada de que la apreciación del peso contribuye a mejorar las cuentas fiscales, el resultado es totalmente contrario.

Los fanáticos de la apreciación del peso aplauden delirantemente cuando el peso se aprecia con relación al dólar pues consideran que esta medida favorece la participación del factor trabajo vis-a-vis la que se lleva el factor capital cuando toca repartir el ingreso nacional. Entienden que la apreciación del peso genera un aumento en el salario real.

Consideran, por ejemplo, que si la tasa de cambio baja de RD$65 a RD$58 pesos por dólar, los precios de los bienes importados, así como los precios de los bienes manufacturados internamente que compiten con los importados, bajarán en la misma proporción. En otras palabras, se producirá un traslado de la apreciación del peso a los precios internos, dando lugar a una inflación negativa o deflación de precios. ¿Ocurrió? Durante los últimos 12 meses, agosto 2025 – agosto 2026, el peso dominicano se apreció en 6.77%. En consecuencia, los precios de los bienes importados y de aquellos que compiten con ellos, según la teoría, debieron bajar en 6.77%. ¿Ha sido negativa la inflación entre agosto de 2025 y agosto de 2026? No. La inflación anualizada estimada por el Banco Central (BCRD) a agosto de 2026 fue de 5.13%, mayor que la inflación 3.71% correspondiente a agosto de 2025. En consecuencia, a pesar de la apreciación del peso, los salarios reales de los trabajadores, en lugar de aumentar, se redujeron.

A lo anterior debería añadirse el impacto sobre la creación de empleos. Una apreciación de 6.77% del peso dominicano se traduce en una erosión de la capacidad de compra de los beneficiarios de los US$12,378 millones de remesas, lo que achica el potencial de creación de empleos de las remesas. Lo mismo ocurre con la capacidad de generar nuevos empleos en las empresas de zonas francas y en los hoteles que acogen a los turistas. La apreciación, por tanto, al desinflar la demanda por nuevos empleos, en lugar de elevar los salarios reales de los trabajadores, tiende a contenerlos.

Existe otro efecto que los abanderados de la apreciación tienden a pasar por alto. A final del pasado mes de agosto, los trabajadores dominicanos tenían RD$1.49 billones en sus cuentas de capitalización individual que administran las AFP. De ese monto, RD$411,671.6 millones correspondían a recursos que se encontraban invertidos en instrumentos financieros en dólares (US$7,030.5 millones), equivalentes al 27.6% del total de los fondos de donde saldrán las pensiones que recibirán nuestros trabajadores en el momento en que se retiren. Dado que la tasa de cambio ha bajado de RD$62.81 (29 de agosto de 2025) a RD$58.56 (31 de agosto de 2026), los trabajadores dominicanos vieron descender en RD$29,884 millones el valor en pesos de las inversiones en instrumentos en dólares que tenían a final de agosto de 2025. Como se puede observar, la aplaudida apreciación del peso que ha tenido lugar en los últimos 12 meses no ha impedido que el salario real de los trabajadores se reduzca y que el valor en pesos de sus inversiones en activos financieros en dólares que alimentarán sus futuras pensiones se erosione en casi RD$30 mil millones.

Quienes ingenuamente saludan y lanzan loas a la apreciación del peso que ha favorecido el BCRD deberían ser más cuidadosos pues ha sido la apreciación que ha tenido lugar en los últimos 12 meses la causa fundamental de la caída de la rentabilidad que han obtenido los trabajadores dominicanos en la inversión de sus fondos de pensiones en 2026.

Mientras el año pasado la rentabilidad promedio obtenida por los fondos de pensiones de los trabajadores bajo el sistema de capitalización individual fue de 9.93%, la rentabilidad anualizada promedio registrada a final del pasado mes de agosto fue de solo 6.72%. Con una inflación anualizada de 5.13% a agosto pasado, la rentabilidad real fue de solo 1.51%, inferior a la de 4.71% obtenida en 2025.

¿Quiénes se han beneficiado con la apreciación? Los extranjeros que han invertido en bonos domésticos en pesos empaquetados en Global Depositary Notes y repos con contrapartes internacionales respaldados por bonos locales que, al apreciarse el peso, obtendrían una sustancial ganancia de capital cuando se produzca el vencimiento. Mientras la política cambiaria del BCRD erosiona las pensiones que recibirán nuestros trabajadores, genera retornos escandalosos al capital extranjero especulativo, el principal defensor de la apreciación.

República Dominicana será sede del mayor encuentro de estaciones de servicio del Caribe

Mira otros tags: