EHPLUS, INTERNACIONAL.- El Latin America Energy Outlook ha destacado que garantizar el acceso a energía fiable y asequible sigue siendo un desafío crucial para los países de América Latina y el Caribe (ALC), especialmente en áreas rurales y remotas, donde persisten brechas significativas en infraestructura y servicios.
Se han realizado avances notables en la expansión del acceso a la electricidad, impulsados por iniciativas gubernamentales como el programa brasileño Luz para Todos, que ha contribuido a reducir en un 95% el número de personas sin acceso a la electricidad en Brasil en los últimos 20 años. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, alrededor del 3% de la población de ALC, equivalente a 17 millones de personas, aún carece de acceso a servicios básicos de electricidad, una situación que no ha mejorado significativamente en la última década.
La creciente disponibilidad y uso de tecnologías fuera de la red ha sido útil para abordar este desafío, pero aún persisten preocupaciones sobre la calidad y fiabilidad del servicio eléctrico, incluso para aquellos que tienen acceso.
La crisis energética mundial, que ha resultado en un aumento de los precios del gas natural, ha obstaculizado el progreso de la región en cuanto al acceso a soluciones de cocina limpia. Alrededor del 11% de la población de ALC carece de acceso a estas soluciones, y el número de personas en esta situación ha aumentado en países como México, Haití, Honduras y Guatemala.
La falta de acceso a combustibles limpios para cocinar afecta de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables de la población, como las mujeres y los niños, y tiene un impacto significativo en la calidad del aire en el interior de los hogares.
A pesar de los esfuerzos realizados, persisten desafíos importantes en la región en cuanto al acceso a servicios básicos de energía, tanto eléctrica como de cocina limpia. Es fundamental redoblar los esfuerzos y adoptar enfoques innovadores y colaborativos para abordar estos desafíos y garantizar que todos los ciudadanos de América Latina y el Caribe tengan acceso a energía confiable, asequible y sostenible.
