Madrid.– Enagás completó el sellado definitivo de los 13 pozos del almacenamiento submarino de gas Castor, una operación que representa un nuevo paso hacia el cierre definitivo de una infraestructura que quedó fuera de operación tras los problemas registrados durante su puesta en marcha.
Los trabajos incluyeron la instalación de tres tapones en cada uno de los 13 pozos, con el objetivo de establecer barreras permanentes que permitan mantener aisladas las formaciones geológicas atravesadas por las perforaciones y garantizar el cierre de los pozos.
De acuerdo con datos publicados por el Periódico de la Energía, el costo estimado de las labores de sellado asciende a €241 millones, monto sujeto todavía a las certificaciones finales. Los trabajos fueron ejecutados por Enagás en cumplimiento del mandato del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, derivado del acuerdo adoptado por el Consejo de Ministros el 31 de octubre de 2019.
El proyecto Castor, ubicado frente a las costas de Castellón, fue concebido como un almacenamiento submarino de gas y posteriormente abandonado después de que su puesta en marcha provocara centenares de seísmos. El proceso de cierre definitivo de los pozos forma parte de las actuaciones previstas para el desmantelamiento de la instalación.
Para realizar las operaciones se utilizó la plataforma marina flotante Noble Resolve, tipo Jack Up, desde la cual se ejecutaron los trabajos necesarios para instalar las barreras permanentes y asegurar el aislamiento de los pozos.
Una vez completado el sellado, Enagás procedió además a cortar los revestimientos de los pozos a más de tres metros por debajo del lecho marino, eliminando los elementos que sobresalían de la superficie del fondo. Con esta intervención, el área quedó libre de las tuberías vinculadas directamente con los pozos.
La operación fue desarrollada bajo la normativa española y los estándares internacionales aplicables al abandono de pozos offshore, además de los criterios ambientales y de seguridad contemplados en la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto.
Los tapones permanentes instalados en los pozos fueron sometidos a la aprobación de un Well Examiner independiente, mecanismo previsto por la normativa española de seguridad para las operaciones offshore.
El sellado definitivo representa una de las principales etapas del proceso de cierre de Castor, que anteriormente había pasado por una fase de hibernación técnica. En esa etapa se realizaron trabajos de análisis, inertización, preservación de equipos y sellado temporal de los pozos antes de avanzar hacia su abandono definitivo.
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Además de los 13 pozos submarinos, el almacenamiento cuenta con una instalación terrestre en Vinaròs, Castellón, y una estructura marina ubicada en aguas territoriales españolas, a 21,6 kilómetros de la costa del Mediterráneo.
Ambas instalaciones están conectadas mediante un gasoducto de 30 pulgadas de diámetro y 30,3 kilómetros de longitud, compuesto por un tramo submarino de 21,6 kilómetros y otro terrestre de 8,7 kilómetros, además de una línea paralela de comunicaciones mediante fibra óptica.
La estructura marina estaba integrada por una plataforma de pozos y una plataforma de proceso, conectadas por una pasarela. Desde la plataforma de pozos se perforaron las 13 unidades que descendían hasta el almacenamiento: ocho pozos de producción, cuatro de monitorización y uno destinado a la reinyección de fluidos.
Con el sellado concluido, el proyecto avanza hacia la etapa final de desmantelamiento de las instalaciones de superficie, tanto marinas como terrestres.
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