La compañía vasca Global Energy Services (GES), la misma que instaló muchos de los primeros parques eólicos en los años 90, está hoy posicionada para liderar el proceso de desmontaje y sustitución de estos equipos.
GES nació en los años 90 como filial de ingeniería de la antigua Gamesa y fue clave en la instalación de los primeros parques eólicos del país, incluido El Perdón (Navarra), la primera planta comercial de Acciona. Según datos de la empresa, de los más de 9 GW eólicos con más de 20 años de operación, GES instaló más de la mitad: 235 parques y cerca de 6.700 aerogeneradores.
Su director general, José Luis García Donoso, destaca que la mayor parte de los parques que cumplen los criterios para repotenciar, unos 1,5 GW con más de 25 años y otros 9 GW con más de 20 años, fueron originalmente instalados por GES.
“Nuestra posición para liderar la repotenciación es muy sólida por nuestro conocimiento histórico de esa tecnología”, afirmó.
Una solución clave para un sector en dificultades
La repotenciación llega en un momento delicado para el sector eólico, afectado por la judicialización de proyectos, desafíos técnicos y caída de precios por la entrada masiva de renovables. Donoso señala que reemplazar turbinas antiguas simplifica trámites, reduce el impacto visual y permite generar más energía con menos aerogeneradores.
Sin embargo, el proceso ha generado tensiones políticas. El Gobierno central ha recurrido ante el Tribunal Constitucional el plan de la Xunta de Galicia, que establecía una renovación obligatoria de parques con más de 25 años. Para Moncloa, los incentivos son preferibles a la imposición. Donoso coincide: “Limitar la libertad de gestión crea incertidumbre y puede desincentivar nuevas inversiones”.
GES ya muestra resultados concretos. El parque eólico El Muel, en Zaragoza, propiedad de la alemana RWE, se ha convertido en uno de los primeros en repotenciarse en España. En abril comenzó la retirada de turbinas instaladas en 1998.
El proyecto sustituyó 27 turbinas antiguas de 43 metros de rotor por tres gigantes de 163 metros, capaces de más que duplicar la generación eléctrica. Así, el parque pasó de abastecer a 9.400 hogares a suministrar energía para unas 21.000 viviendas.
La operación también sobresale por su 99,8% de reciclaje de materiales, un hito relevante ante el enorme volumen de residuos que se espera en los próximos años.
GES: de la crisis a la recuperación
Tras su auge inicial, GES vivió etapas de dificultades, especialmente después de 2005. Su venta al fondo británico 3i y, posteriormente, su adquisición en 2016 por el grupo industrial Cristian Lay marcaron etapas críticas. Hoy, su modelo más prudente y selectivo la ha llevado a su mejor momento financiero.
En 2024, GES registró una facturación de 230 millones de euros, un crecimiento del 45,6% respecto a 2023, convirtiendo este año en el período más rentable de su historia reciente.