El economista Henri Hebrard consideró que la combinación entre la reducción de los precios internacionales del petróleo, la recuperación del mercado del oro y la implementación de las medidas económicas sometidas por el Gobierno podría generar un impacto cercano a RD$80,000 millones entre mayores ingresos y reducción de gastos para las finanzas públicas dominicanas.
A juicio del especialista, el escenario internacional ha comenzado a mostrar señales más favorables para economías importadoras de energía como la República Dominicana, especialmente tras los avances en las negociaciones para poner fin al conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán.
“No hay duda de que hasta el momento se trata de una muy buena noticia”, expresó Hebrard al referirse a la posibilidad de un acuerdo que contribuya a estabilizar la situación geopolítica en Medio Oriente.
El economista señaló que los mercados reaccionaron de manera inmediata ante las expectativas de una eventual pacificación de la región.
Según explicó, el petróleo de referencia estadounidense llegó a cotizar cerca de US$108 por barril hace apenas unas semanas y posteriormente descendió hasta niveles cercanos a los US$80, registrando una reducción aproximada de US$28 por barril en un mes.
Te podría interesar: Henri Hebrard plantea se deben captar hasta US$500 millones para reducir pérdidas eléctricas
Para República Dominicana, esta caída representa una señal positiva debido a su condición de importador neto de hidrocarburos.
Sin embargo, Hebrard advirtió que una disminución en las cotizaciones internacionales del crudo no implica automáticamente una reducción inmediata en los precios de los combustibles comercializados en el mercado local.
Explicó que productos refinados como la gasolina y el gasoil continúan reflejando distorsiones asociadas a problemas de suministro e infraestructura que surgieron durante el conflicto.
Por esa razón, considera poco probable observar reducciones significativas en los precios internos de los combustibles antes de finalizar el año.
“Yo no vislumbraría grandes reducciones en los precios internos de los combustibles antes de finalizar el año”, sostuvo.
Más allá del comportamiento del petróleo, el economista destacó que el Gobierno enfrenta el desafío de adaptar sus proyecciones fiscales a una realidad económica que ha cambiado de manera importante durante los últimos meses.
En ese contexto, señaló que será necesario presentar un presupuesto reformulado y un nuevo marco macroeconómico plurianual que incorpore los cambios observados tanto en el entorno internacional como en las perspectivas de las finanzas públicas.
“Tengo mucha curiosidad por conocer esos documentos porque permitirán entender mejor cómo se compensarán los mayores gastos y cuáles serán las fuentes reales de ingresos”, afirmó.
Según Hebrard, parte de los recursos adicionales que necesita el Estado podría provenir de mecanismos extraordinarios de recaudación, así como de una mayor contribución de sectores que atraviesan un momento favorable.
Entre ellos mencionó la minería, impulsada por la recuperación de los precios internacionales del oro.
“Mientras el petróleo baja, el oro está recuperando valor y eso puede generar ingresos adicionales importantes para el Estado dominicano”, explicó.
El economista considera que el paquete económico sometido por el Poder Ejecutivo persigue dos objetivos fundamentales.
Por un lado, busca generar recursos para enfrentar las presiones presupuestarias derivadas de los subsidios a los combustibles y del incremento de las transferencias al sector eléctrico. Por otro, pretende mejorar el clima de negocios mediante medidas orientadas a simplificar el sistema tributario y reducir cargas administrativas.
En ese sentido, valoró positivamente iniciativas dirigidas a las micro y pequeñas empresas, incluyendo la eliminación o reformulación de anticipos y mecanismos que faciliten nuevas inversiones mediante esquemas de depreciación acelerada.
“Hay iniciativas que van a facilitar la vida de las micro y pequeñas empresas, reducirán la informalidad y mejorarán el cumplimiento tributario”, indicó.
No obstante, Hebrard insistió en que la propuesta sometida por el Gobierno no debe interpretarse como una reforma fiscal integral.
A su juicio, el alcance de las medidas es importante, pero insuficiente para ser considerado una transformación profunda del sistema tributario.
“Yo siempre he pensado que cualquier ajuste inferior al uno por ciento del Producto Interno Bruto es un ajuste importante, pero no una reforma fiscal profunda”, afirmó.
De acuerdo con sus estimaciones, las medidas económicas podrían aportar entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones en ingresos adicionales, mientras que los programas de austeridad anunciados por las autoridades generarían ahorros cercanos a RD$40,000 millones.
La combinación de ambos elementos produciría un efecto potencial cercano a los RD$80,000 millones sobre las cuentas públicas.
Para el economista, si la paz se consolida en Medio Oriente, los precios energéticos continúan estabilizándose y el paquete económico recibe la aprobación correspondiente, República Dominicana podría enfrentar un escenario considerablemente más favorable durante los próximos años.
“Parece que los planetas se están alineando. Si este escenario se mantiene, el Gobierno podría transitar los últimos dos años de gestión sin las crisis externas que han marcado prácticamente todo su mandato”, concluyó.

