La oposición se empeña en negar las bondades de la economía dominicana, enfocándose en riesgos que existen en cualquier país. Sin embargo, los hechos siguen confirmando que somos un destino confiable para la inversión, como destacó recientemente el Banco Central.
Contamos con reservas por US$15,000 millones, sólidas bases macroeconómicas, resiliencia ante choques externos, una economía diversificada, seguridad jurídica, buen clima de negocios y paz social. Pese a las críticas conocidas, este es un destino seguro y rentable para los inversionistas.
Dos ejemplos contundentes: este lunes, DP World anunció que invertirá US$760 millones en la expansión del Puerto Multimodal Caucedo y su zona franca anexa, gestionados por una empresa del grupo Inicia. Al día siguiente, abrió operaciones en la zona de Punta Cana el hotel Saint Regis, de alta gama, tras invertir US$300 millones y añadir 200 habitaciones para el turismo de élite, según anunció David Collado, ministro de Turismo.
Ambas excelentes noticias no solo respaldan lo expresado por el gobernador Héctor Valdez Albizu, sino que también justifican el optimismo del presidente Abinader ante las perspectivas de crecimiento continuo, a pesar de la incertidumbre internacional.
Mientras algunos políticos se empeñan en enredar la cabuya y procurar ventajas para sí mismos —que serían imposibles de obtener si fuesen ciudadanos privados—, Luis sigue demostrando que está en una categoría aparte. Si tan solo aplicara el mismo empeño a otros asuntos, el PRM ganaría las elecciones hasta con su peor funcionario como candidato. (Quizás no, pero que lo intente sin electrocutarse… jejeje).

