Santo Domingo. Los recientes récords históricos de demanda eléctrica han puesto sobre la mesa una pregunta recurrente: ¿por qué, si República Dominicana cuenta con una capacidad instalada superior a los 7,600 megavatios (MW), durante la noche el sistema dispone de una capacidad mucho menor precisamente cuando el consumo alcanza sus niveles más altos?
La explicación radica en que la capacidad instalada no equivale a la energía que realmente puede entregar el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) en cada momento.
De acuerdo con el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, aunque el parque de generación supera los 7,600 MW, la disponibilidad efectiva oscila generalmente entre 6,600 y 6,700 MW, dependiendo de las condiciones operativas de las distintas centrales eléctricas.
Sin embargo, durante las horas de la noche esa disponibilidad disminuye hasta ubicarse entre 4,400 y 4,700 MW, debido principalmente a que cerca de 1,780 MW de generación solar dejan de producir electricidad al finalizar la radiación solar.
Aunque República Dominicana supera los 7,600 MW de capacidad instalada, durante las horas nocturnas la disponibilidad efectiva se reduce hasta unos 4,700 MW debido a la salida de la generación solar.
Paradójicamente, el período de mayor demanda eléctrica coincide con las horas en que la generación fotovoltaica deja de aportar energía al sistema.
Entre las 7:00 de la noche y las 10:00 de la noche, millones de hogares incrementan simultáneamente el uso de acondicionadores de aire, ventiladores, iluminación, electrodomésticos y equipos electrónicos, elevando significativamente el consumo nacional.
Fue precisamente durante ese período cuando el SENI alcanzó un nuevo récord histórico de 4,330.80 MW, registrado a las 9:03 de la noche del miércoles , convirtiéndose en el tercer máximo consecutivo en apenas tres días.
¿Qué tecnologías sostienen el sistema durante la noche?
Cuando desaparece la generación solar, la demanda es cubierta principalmente por las plantas de generación convencional.
Actualmente, la matriz eléctrica dominicana está integrada por diversas tecnologías:
- Centrales térmicas a carbón.
- Plantas de gas natural.
- Centrales hidroeléctricas.
- Generación a derivados del petróleo.
- Parques eólicos.
- Parques solares fotovoltaicos.
- Sistemas de biomasa.
Durante las horas nocturnas, las centrales térmicas, hidroeléctricas y eólicas asumen prácticamente toda la carga del sistema, mientras la generación solar deja de producir.
Las limitaciones por almacenamiento continuarán dos años

A mediados de julio, el presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, advirtió que la falta de capacidad de almacenamiento para conservar la energía producida durante las horas de mayor radiación sola seguirá provocando pérdidas de energía renovable durante los próximos dos años, hasta que entren en operación los proyectos de almacenamiento con baterías que actualmente se encuentran en desarrollo.
“Ese es un problema que todavía lo tendremos por dos años, pero ya dejaremos resuelto el hecho de que haya que bajar las plantas térmicas o haya que perder energía renovable“, expresó Marranzini durante una entrevista en el programa El Sol de la Mañana.
El ejecutivo explicó que la incorporación de sistemas de almacenamiento permitirá aprovechar la electricidad que hoy no puede utilizarse en determinados momentos del día y reducir la necesidad de disminuir la generación de las plantas térmicas para mantener el equilibrio entre la oferta y la demanda del SENI.
Como parte de esa estrategia, la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED) instalará bancos de baterías para fortalecer la red nacional. A esto se suma un sistema de almacenamiento de 70 MW que será incorporado en la Central Termoeléctrica Punta Catalina, otros 130 MW que instalará AES Dominicana, y una licitación ya adjudicada para 345 MW, de los cuales la mitad corresponderá a proyectos solares y la otra mitad a sistemas de almacenamiento con baterías.
Mientras esa infraestructura entra en operación, las plantas térmicas —incluidas las centrales a carbón, gas natural y las Powerships de Azua— continuarán desempeñando un papel determinante para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
La importancia del respaldo térmico

Para el Ministerio de Energía y Minas, este comportamiento evidencia la necesidad de continuar fortaleciendo las fuentes de generación capaces de responder de manera inmediata cuando disminuye la producción de las energías renovables, especialmente durante las horas nocturnas, cuando la demanda alcanza sus niveles más altos.
Con ese objetivo, el Gobierno impulsa nuevos proyectos de generación convencional, la incorporación de sistemas de almacenamiento con baterías y la expansión de la red de transmisión, a fin de mantener márgenes de reserva suficientes frente al crecimiento sostenido del consumo eléctrico.

En esa misma línea, el gerente comercial de Karpowership, Jarrizón Quevedo, sostuvo que el desafío del sistema eléctrico no consiste únicamente en aumentar la capacidad instalada, sino en contar con una matriz energética diversificada y flexible, capaz de responder a las variaciones que se presentan a diario.
Explicó que las plantas térmicas desempeñan un papel estratégico porque permanecen disponibles para suplir la demanda cuando las condiciones climáticas reducen la generación de fuentes renovables, como la solar y la eólica, o cuando otras centrales salen temporalmente de operación por mantenimiento.
A diferencia de otras tecnologías, indicó, las plantas de generación térmica pueden encender o apagar sus motores en corto tiempo, lo que les permite responder con rapidez a los requerimientos del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) y contribuir a mantener su estabilidad operativa.
Como ejemplo, señaló que las tres Powerships instaladas por Karpowership en la bahía de Los Negros, Azua, operan principalmente entre las 4:00 de la tarde y las 7:00 de la mañana, período en el que disminuye la producción solar y aumenta el consumo eléctrico en los hogares. En conjunto, estas unidades aportan 408 megavatios (MW) al SENI, equivalentes a cerca del 10 % de la capacidad instalada del país.
Karpowership inició sus operaciones en República Dominicana en 2023, tras firmar un contrato con el Estado para instalar dos barcazas de generación eléctrica con una capacidad conjunta de 178 MW. Posteriormente, en 2025, incorporó una tercera unidad de 230 MW, elevando su capacidad neta de generación a 408 MW. El primer contrato de la empresa con el Estado dominicano vence en octubre de 2027, y la compañía ha manifestado su disposición de extender su permanencia en el país si las autoridades consideran necesaria esa capacidad de generación.
Un sistema bajo mayor presión
Aunque el sistema mantiene capacidad para responder a los actuales niveles de consumo, el margen operativo comienza a estrecharse.
Las proyecciones oficiales estimaban que entre agosto y octubre la demanda máxima oscilaría entre 4,100 y 4,300 MW. Sin embargo, el sistema ya superó ese umbral al registrar 4,330.80 MW incluso antes de entrar en los meses tradicionalmente más calurosos del año.
Para el ministro Joel Santos, esta tendencia confirma un cambio estructural en el consumo eléctrico del país, impulsado por el crecimiento económico, la expansión de las actividades productivas y el mayor uso de equipos eléctricos en los hogares.
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