Mercedes-AMG ha desvelado a nivel mundial el nuevo Mercedes-AMG GT 4-Door Coupé, un manifiesto de ingeniería sobre ruedas que cambia el paradigma de los superdeportivos y traslada la tecnología de la Fórmula 1 a la producción en serie. Desarrollado desde cero sobre la nueva arquitectura eléctrica AMG.EA (AMG Electric Architecture), este titán de cuatro puertas no solo abraza la electrificación, sino que destruye las métricas de rendimiento conocidas al liberar una potencia descomunal de hasta 860 kW (1,169 caballos de fuerza).
«Con este primer modelo sobre la arquitectura AMG.EA, no solo alcanzamos la barra de exigencia de Affalterbach, sino que la mudamos de lugar», declaró con contundencia Ola Källenius, presidente de la junta directiva de Mercedes-Benz Group AG, tras probar personalmente el vehículo.
Tres motores de flujo axial: La revolución de YASA
La piedra angular de este revolucionario concepto de propulsión es el uso, por primera vez en un vehículo de calle, de motores de flujo axial, una tecnología desarrollada por la filial británica de Mercedes, YASA.
A diferencia de los motores eléctricos convencionales (donde el flujo magnético corre perpendicular al eje), en el motor de flujo axial el electromagnetismo corre de forma paralela. Los componentes principales están diseñados como discos ultradelgados en una configuración tipo sándwich. Esto permite que el motor delantero mida apenas 9 centímetros de ancho y los dos traseros midan solo 8 centímetros cada uno.
Esta compacidad extrema se traduce en una densidad de potencia sin precedentes:
- Mercedes-AMG GT 63 4-Door Coupé: El tope de gama genera unos brutales 860 kW (1,169 HP) de potencia máxima en Launch Control y un torque inmediato que catapulta al auto de 0 a 100 km/h en apenas 2.1 segundos, y de 0 a 200 km/h en un abrir y cerrar de ojos de 6.4 segundos. Su velocidad máxima está autolimitada a 300 km/h con el paquete opcional Driver’s Package.
- Mercedes-AMG GT 55 4-Door Coupé: La variante de entrada no se queda corta, entregando 600 kW (816 HP) de fuerza pura.
Para maximizar la eficiencia, el eje delantero cuenta con una unidad de desconexión inteligente (DCU) que desacopla el motor frontal en milisegundos durante velocidades de crucero estables, eliminando las pérdidas por arrastre.
Batería de Fórmula 1
Un problema habitual en los vehículos eléctricos de altas prestaciones es la pérdida de rendimiento tras aceleraciones consecutivas debido al sobrecalentamiento. AMG ha pulverizado este límite aplicando los conocimientos del hiperdeportivo Mercedes-AMG ONE y el equipo de F1 en Brixworth.
La batería de alto rendimiento AMG (AMG HP.EB) de 800 voltios utiliza 2,660 celdas cilíndricas con una química avanzada de NCMA (Níquel, Cobalto, Manganeso, Aluminio) y un ánodo de silicio. El secreto de su resistencia radica en un sistema de refrigeración directa inteligente: un aceite dieléctrico no conductor fluye individualmente alrededor de cada una de las celdas, disipando el calor de forma uniforme a través del Central Coolant Hub (CCH), un módulo térmico central heredado directamente del prototipo CONCEPT AMG GT XX que destrozó 25 récords de larga distancia en Nardò el año pasado.
460 kilómetros en 10 minutos
Gracias a una capacidad de carga masiva de 600 kW a una intensidad de más de 800 amperios, el AMG GT 4-Door Coupé redefine los tiempos de parada:
- Reabastece 460 km de autonomía (ciclo WLTP) en solo 10 minutos.
- Pasa del 10% al 80% de estado de carga (SoC) en escasos 11 minutos.
El rugido V8 vive en la era digital
Para los puristas que temen la ausencia de carácter de los motores eléctricos, los ingenieros de Affalterbach han programado el modo AMGFORCE S+. Basándose en la firma acústica real del icónico AMG GT R de combustión, un sistema de mezcla en tiempo real procesa más de 1,600 archivos de audio granulares para interpretar la conducción.
Al acelerar, el auto no solo emite un profundo y gutural bramido de V8, sino que el software simula los cambios de marcha interrumpiendo físicamente la tracción de manera háptica, sacudiendo el habitáculo con la violencia y el ritmo de una transmisión de carreras convencional. El cuadro de instrumentos digital cambia a un diseño clásico de tubos centrales para completar una experiencia multisensorial inmersiva.
AMG RACE ENGINEER
La potencia no es nada sin control. El chasis cuenta de serie con la suspensión AMG ACTIVE RIDE CONTROL con amortiguación neumática de tres cámaras y estabilización de balanceo semiactiva. Al interconectar hidráulicamente las etapas de compresión y rebote de los amortiguadores, se eliminan por completo las barras estabilizadoras mecánicas tradicionales, logrando un control absoluto del balanceo en curvas y un confort soberbio de gran turismo en rectas.
Adicionalmente, el sistema se apoya en un eje trasero direccional que gira hasta 6 grados. A menos de 80 km/h, las ruedas traseras giran en sentido opuesto a las delanteras para acortar virtualmente la distancia entre ejes y mejorar la agilidad urbana; a más de 80 km/h, giran en el mismo sentido para una estabilidad milimétrica en cambios de carril a alta velocidad.
En la consola central, el conductor se encuentra con la AMG RACE ENGINEER Control Unit, compuesta por tres mandos rotativos que permiten parametrizar el vehículo de forma profesional:
- Response Control: Modifica la agresividad de los motores al tacto del pedal.
- Agility Control: Distribuye el torque vectorial para inducir desde un comportamiento neutro hasta un sobreviraje controlado (derrape).
- Traction Control: Regula el deslizamiento del neumático en 9 niveles de precisión, una tecnología heredada directamente del AMG GT Black Series.
Con las primeras órdenes de compra abriéndose en los próximos días a nivel global, Mercedes-AMG no solo ha entrado en la era eléctrica; ha tomado el control absoluto de la misma.
Mercedes-AMG GT 4-Door Coupé (2026)
| Atributo Técnico | Especificación AMG.EA |
| Arquitectura de Propulsión | Alta Performance AMG.EA / 3 Motores de Flujo Axial (1 frontal, 2 traseros) |
| Potencia Máxima (GT 63 / GT 55) | 860 kW (1,169 HP) / 600 kW (816 HP) |
| Aceleración (0-100 km/h / 0-200 km/h) | 2.1 segundos / 6.4 segundos (GT 63) |
| Velocidad Máxima | 300 km/h (Con AMG Driver’s Package) |
| Arquitectura Eléctrica / Carga | Sistema de 800 Voltios / Potencia máxima de 600 kW |
| Tiempo de Carga (10% a 80%) | 11 minutos (~460 km recuperados en 10 min) |
| Aerodinámica Activa | Sistema AEROKINETICS (Placas Venturi inferiores y difusor trasero activo) |
Affalterbach ha respondido a los escépticos de la forma que mejor sabe hacer: con ingeniería radical. El uso de motores de flujo axial y la arquitectura de carga de 600 kW dejan obsoletos los estándares eléctricos actuales. Pero el verdadero triunfo de AMG es de software; recrear la interrupción de tracción y la acústica granular del V8 en el modo AMGFORCE S+ demuestra que la emoción no depende de los pistones, sino de la actitud. El deportivo de cuatro puertas definitivo ha nacido.
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