El nuevo reglamento de generación distribuida emitido por la Superintendencia de Electricidad representa “una evolución” dentro del sector eléctrico nacional, aunque todavía está lejos de ser un modelo final.
Así lo afirmó la abogada y especialista en regulación energética Carolina León, quien señaló que el sistema anterior era “sumamente obsoleto” y colocaba al país en desventaja frente a otros mercados de la región.
Durante su participación en un conversatorio organizado por la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica, León definió el nuevo marco como un “híbrido, que es un buen comienzo”, insistiendo en que se trata de un punto de partida dentro de un proceso evolutivo.
Mayor seguridad jurídica y transparencia para inversionistas
Uno de los principales avances señalados es el fortalecimiento de la seguridad jurídica, un elemento clave para el desarrollo del mercado.
Según León, el reglamento establece “reglas claras de mayor transparencia”, lo que permite mejorar la viabilidad de proyectos y atraer capital. En ese sentido, destacó que el sistema ahora es “más garantista, más proteccionista al que hace la inversión”.
También subrayó la inclusión del silencio administrativo positivo, considerado “una gran conquista”, ya que introduce mayor certeza en los plazos y facilita la ejecución de proyectos.
Este cambio, explicó, tendrá un impacto directo en el financiamiento, al hacer que las iniciativas sean “más bancables” y atractivas para inversionistas y entidades financieras.
Advertencias: controversias y discrecionalidad
A pesar de los avances, León advirtió que la implementación del reglamento no estará exenta de conflictos.
De forma directa, afirmó: “creo que vamos a ver controversias en este reglamento”, especialmente en aspectos como la valoración de la energía inyectada y los criterios técnicos aplicados.
Asimismo, alertó sobre posibles niveles de discrecionalidad en la evaluación de expedientes, lo que podría generar diferencias en la aplicación de la normativa.
Aunque reconoció que este fenómeno es común en sectores regulados, puntualizó que “eso nunca se va a mitigar al 100%”.
Te podría interesar: Paneles solares: la importancia de comprender la diferencia entre energía y potencia
Un mercado en desarrollo con vacíos pendientes
La especialista también enfatizó que la generación distribuida en el país es un “mercado en ciernes”, por lo que el reglamento aún presenta áreas no completamente desarrolladas.
En ese sentido, señaló que existen aspectos emergentes que no fueron plenamente incorporados, lo que obligará a futuras revisiones del marco normativo conforme evolucione el sector.
El gran reto: la implementación
Más allá del contenido del reglamento, León identificó el principal desafío en su ejecución práctica.
Advirtió que el éxito dependerá de cómo las autoridades apliquen las disposiciones y cuestionó la capacidad institucional para supervisar el cumplimiento, al señalar: “no sé si la superintendencia tiene el manpower para fiscalizar todo esto”.
Además, insistió en que la implementación debe realizarse sin comprometer el equilibrio del sistema eléctrico, subrayando que “la implementación no debe alterar la sostenibilidad del sistema”.
El nuevo reglamento se perfila como un paso importante hacia la modernización del sector eléctrico dominicano, con impacto positivo en inversión, transparencia y financiamiento.
Sin embargo, su éxito estará condicionado por la capacidad de aplicación, la reducción de la discrecionalidad y la evolución continua del marco regulatorio, en un mercado que aún se encuentra en fase inicial.

