En un contexto donde Brasil se enfrenta a una sobreoferta de energía y bajos precios en el mercado liberado, la estatal Petrobras encuentra dificultades para avanzar en sus proyectos de generación renovable, según reveló el director ejecutivo de transición energética de la empresa, Maurício Tolmasquim, en declaraciones exclusivas a BNamericas.
Tolmasquim explicó que la viabilidad de nuevos proyectos depende en gran medida de contar con contratos a largo plazo, algo que, en el actual escenario de exceso de energía, resulta complicado. “En el caso del petróleo, que es un commodity, siempre habrá un mercado con precios que probablemente hagan viable la exploración. Pero, en el caso de la electricidad, como tenemos sobreoferta de energía y el precio en el mercado spot es muy bajo, es difícil encontrar un comprador que haga atractivo el proyecto”, indicó Tolmasquim.

A pesar de las dificultades, el directivo se mostró optimista y afirmó que “estamos seguros de que llegaremos a eso”, señalando que ya hay potenciales compradores interesados en alianzas con Petrobras y sus socios para adquirir energía renovable.
Obstáculos de precio y contrato
Uno de los principales desafíos que enfrenta Petrobras es el bajo precio de la energía en el mercado spot, que impide que los proyectos de energía renovable sean económicamente viables sin un contrato de compraventa de energía (PPA, por sus siglas en inglés) a largo plazo. Inês Gaspar, gerente de productos de la consultora Aurora Energy Research, explicó que el valor de un PPA para viabilizar un proyecto greenfield ronda actualmente los 300 reales (aproximadamente 55 dólares) por megavatio/hora.
Por otro lado, Mayra Guimarães, directora de regulación y estudios de mercado de Thymos Energia, indicó que los contratos a 15 años para energía solar y eólica se cotizan en alrededor de 190 reales por megavatio/hora, con la energía solar siendo ligeramente más competitiva que la eólica debido a sus menores costos de capital.
Expansión renovable en un contexto de sobreoferta
El actual escenario energético de Brasil, caracterizado por una sobreoferta, es el resultado de dos veranos consecutivos con precipitaciones superiores a la media en 2022 y 2023, combinados con una fuerte expansión de la capacidad de generación renovable, tanto centralizada como distribuida.
No obstante, la demanda de energía ha mostrado un crecimiento relativamente débil en este mismo periodo, lo que ha intensificado la sobreoferta. Sin embargo, la grave sequía que afecta al país en 2024 ha elevado los precios de la electricidad, lo que podría acelerar la concreción de nuevos proyectos de generación en los próximos meses.
Petrobras, que ha asegurado un capital de inversión de 5.200 millones de dólares para energía eólica y solar entre 2024 y 2028, sigue comprometida con la transición hacia fuentes renovables, pero necesitará sortear los desafíos actuales del mercado para materializar sus ambiciones en el sector.
Petrobras se encuentra en una encrucijada, donde la sobreoferta de energía y los bajos precios en el mercado spot limitan las oportunidades para avanzar en sus proyectos de energía renovable. Sin embargo, la compañía confía en que, con la firma de contratos a largo plazo y la evolución del mercado, podrá superar estos obstáculos y seguir avanzando hacia un futuro energético más sostenible.
