Precio del petróleo no refleja el verdadero impacto del shock en Ormuz, advierte economista

El economista Alejandro Grisanti Capriles advirtió que los precios actuales del petróleo en los mercados internacionales no reflejan el verdadero impacto de la disrupción en el flujo de crudo por el Estrecho de Ormuz, pese a que el barril de Brent ronda los 100 dólares y el WTI se sitúa cerca de los 95 dólares.

De acuerdo con el especialista, estos niveles generan una lectura incompleta del mercado, ya que existen factores técnicos, logísticos y geográficos que están amortiguando temporalmente el impacto del shock energético.

Desalineación geográfica del impacto

Grisanti explicó que la disrupción se concentra en Medio Oriente, mientras que los precios de referencia como Brent y WTI responden principalmente a condiciones del Atlántico, donde Estados Unidos y Europa aún cuentan con niveles cómodos de inventarios.

Inventarios amortiguan, pero no resuelven

El economista señaló que estos inventarios están funcionando como un “colchón automático” que contiene los precios. Sin embargo, advirtió que, a medida que estos comiencen a reducirse, el ajuste en los mercados internacionales podría ser más rápido y pronunciado.

Mercado físico ya refleja escasez

A diferencia de los benchmarks, el mercado físico en el Golfo Pérsico ya evidencia tensiones significativas. Referencias como Dubai Crude y Oman Crude se estarían negociando en torno a los 155 dólares por barril, lo que indica una escasez inmediata de suministro.

Asia, el principal afectado

El impacto es particularmente fuerte en Asia, región que consume cerca del 60% del petróleo que transita por Ormuz. Según los datos citados, esto equivale a unos 11.2 millones de barriles diarios de crudo y 1.4 millones de barriles diarios de productos refinados, lo que convierte a este mercado en el más vulnerable ante interrupciones.

Retrasos logísticos distorsionan precios

Otro factor clave es el tiempo de transporte. El crudo tarda entre 10 y 15 días en llegar desde el Golfo a Asia, entre 25 y 30 días hacia Europa, y hasta 45 días en rutas alternativas como el Cabo de Buena Esperanza.

Este desfase logístico, según Grisanti, crea una ilusión temporal de estabilidad en los precios internacionales, especialmente en el Atlántico.

Un equilibrio artificial

El análisis concluye que la combinación de inventarios, estructura de los mercados de referencia y medidas como la liberación de reservas estratégicas ha generado un entorno donde los precios actuales no reflejan el equilibrio real.

“El precio actual del Brent y del WTI no es el precio de equilibrio, es un precio con buffer”, sostiene el economista.

En ese contexto, advirtió que si la disrupción en el Estrecho de Ormuz se prolonga, el mercado global deberá ajustarse a un escenario de oferta más restringida, con presiones alcistas más evidentes en los precios del crudo.

  ¿Ya has visitado nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete ahora!

Mira otros tags: