Propuesta de colores en los combustibles para los subsidios

Recientemente el empresario Rolando Espinal, plantea para los subsidios en la República Dominicana, la posibilidad de implementar un sistema de combustible diferenciado por colores, inspirado en modelos de países como Estados Unidos, pues en el país los combustibles se comercializan sin distinción visual alguna.

A nuestro modo de verlo, esta propuesta de trasfondo lo que plantea es la trazabilidad y correcta entrega del producto a los beneficiarios, en el caso específico de los subsidios, llegando a ser una medida de control y trasparencia, más que de eficiencia técnica.

El modelo estadounidense utiliza colores químicos para identificar combustibles subsidiados, bastando una inspección para detectar un uso indebido, ya que el control es inmediato y visual. Asimismo, el contexto normativo americano, prevé sanciones muy severas, tipificadas como delitos federales con multas elevadas, incautación y hasta prisión, de lo que podemos resumir que EE. UU. aplica un enfoque preventivo y disuasorio mediante un control físico inmediato.

En contraposición, localmente los controles en los subsidios se aplican o deben aplicarse mediante monitoreos administrativos, dependiendo de la verificación contable y la fiscalización documental, gestionándose eventualmente de manera posterior.

La realidad es que para que esta propuesta sea viable en R.D., en primer lugar, habría que contemplarse en nuestro marco regulatorio, pues ninguna disposición lo establece, ni existe norma que exija esa inspección visual del combustible diferenciado, como tampoco se contemplan sanciones, procedimientos de verificación o estándares para aplicar estos controles, siendo necesario modificar las normativas sobre la materia.

En segundo lugar, implicaría adaptar la infraestructura de almacenamiento, transporte y distribución para incorporar colorantes y controles, con el costo de implementación que esto conllevaría.

Del mismo modo, debemos ser conscientes de los riesgos de manipulación, de las necesidades de formación y capacitación al personal que manejaría y fiscalizaría, y, sobre todo, de la posible resistencia que se encontrarían en algunos sectores, quienes podrían oponerse si ven amenazados sus márgenes.

Y haciendo uso del recurso literario de la intertextualidad en este artículo de opinión, cito el artículo de la estimada Idalia Cabrera de este periódico EH+, titulado: Combustible por colores: proteger el subsidio y garantizar la calidad, que en su parte final dice: “Mientras tanto, la propuesta de Rolando Espinal abre una conversación urgente: cómo garantizar que los recursos destinados a subsidiar los combustibles realmente beneficien al ciudadano que más los necesita.”

Por lo que, aportando a esta conversación abierta, concluimos diciendo que, a nuestro modo de verlo, esta propuesta es buena en su trasfondo, como lo es todo lo que aporte a la transparencia, pero presenta grandes desafíos en términos de aseguramiento de la cadena de custodia del combustible desde su origen hasta el consumidor final, e implica una serie de aspectos normativos y técnicos, así como de inversión, que deberían ser evaluados en sus justa dimensión, para determinar ese impacto, aunque nuestra mayor preocupación seria realmente, la viabilidad en nuestra realidad, una realidad que, debería basarse en beneficiar a los que realmente lo necesitan, pero que tantas veces en nuestra sociedad es una quimera, como tantas veces lo es  también la anhelada trasparencia.

La autora es abogada, experta en licencias de combustibles, auditora certificada en ISO 37301 Compliance, ISO 37001 Antisoborno e ISO 22301 de Continuidad de Negocio.

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