RD busca convertir tierras raras en una nueva apuesta energética y tecnológica

REPÚBLICA DOMINICANA. República Dominicana y Estados Unidos abrieron una nueva vía de cooperación para desarrollar proyectos vinculados con minerales críticos y tierras raras, recursos que tienen un papel creciente en la fabricación de baterías, redes eléctricas, vehículos eléctricos, equipos electrónicos y tecnologías de generación renovable.

El marco de cooperación fue firmado el 10 de septiembre de 2026, mientras el país avanza en los trabajos de exploración de tierras raras en la Reserva Fiscal Minera Ávila, en Pedernales.

El acuerdo plantea identificar proyectos de interés, facilitar mecanismos de financiamiento y fortalecer las cadenas de suministro relacionadas con estos minerales, incluyendo actividades de extracción y procesamiento.

Sin embargo, República Dominicana todavía se encuentra en una etapa preliminar. El Gobierno prevé obtener entre diciembre de 2026 y enero de 2027 una primera estimación de recursos, un paso necesario antes de determinar si existen reservas que puedan ser explotadas comercialmente.

Por tanto, el país todavía no dispone de una cifra oficial definitiva sobre el volumen de minerales que podría extraer ni sobre el valor económico potencial de los depósitos.

Minerales críticos: el vínculo con la transición energética

Los minerales críticos son recursos considerados esenciales para la economía o la seguridad nacional y cuyas cadenas de suministro pueden ser vulnerables a interrupciones.

La lista estadounidense vigente contempla 60 minerales, entre ellos litio, cobre, cobalto, níquel, grafito, manganeso y distintos elementos de tierras raras.

Su importancia está vinculada con industrias consideradas estratégicas para la transformación tecnológica y energética. Estos materiales son utilizados en baterías, semiconductores, redes eléctricas, vehículos eléctricos y tecnologías de energía renovable, además de equipos electrónicos, telecomunicaciones y sistemas de defensa.

Esto convierte a la minería de estos materiales en una actividad que trasciende la extracción de recursos naturales. Su disponibilidad está relacionada con cadenas de suministro necesarias para fabricar y desplegar parte de la infraestructura asociada con la electrificación y las nuevas tecnologías energéticas.

Para República Dominicana, el interés se concentra actualmente en los depósitos que están siendo estudiados en Pedernales.

Pedernales todavía está en fase de exploración

El proyecto dominicano no ha llegado aún a la etapa de explotación.

Los trabajos desarrollados por el Ministerio de Energía y Minas buscan determinar primero qué recursos existen, en qué cantidad y bajo qué condiciones podrían ser aprovechados.

La estimación de recursos prevista para finales de 2026 o principios de 2027 constituirá un paso dentro de ese proceso. Posteriormente deberá determinarse qué parte de esos recursos podría clasificarse como reserva explotable comercialmente.

La diferencia es relevante para dimensionar las expectativas económicas. Tener indicios o recursos minerales no equivale todavía a contar con reservas listas para ser extraídas y comercializadas.

Por esa razón, el potencial económico de las tierras raras dominicanas permanece sujeto a los resultados de los estudios.

El acuerdo con EE. UU. busca ir más allá de la extracción

La cooperación firmada con Estados Unidos contempla una dimensión que puede ser relevante para el desarrollo de la actividad: el procesamiento de los minerales.

El objetivo no se limita a identificar recursos y extraerlos. El marco incluye también el fortalecimiento de cadenas de suministro y la posibilidad de desarrollar capacidades relacionadas con el procesamiento.

Si los estudios confirman la viabilidad de los depósitos y se desarrollan las condiciones necesarias, esta etapa podría permitir que una mayor parte de la actividad económica asociada con los minerales se genere dentro del territorio dominicano.

El acuerdo también contempla posibilidades de financiamiento, inversión extranjera, cooperación técnica, transferencia de conocimientos y desarrollo de capacidades.

El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, ha planteado el acuerdo como una oportunidad para atraer inversiones y transformar el potencial geológico del país en actividad económica.

Te podría interesar: RD prevé declarar sus primeras reservas de tierras raras en 2027

La dimensión energética y geopolítica

El interés internacional por los minerales críticos tiene una dimensión que va más allá de la minería.

Su utilización en baterías, redes eléctricas, vehículos eléctricos y tecnologías renovables los coloca dentro de las cadenas vinculadas con la transición energética. Al mismo tiempo, su importancia para semiconductores, telecomunicaciones y otras industrias estratégicas los convierte en recursos relevantes para la seguridad de las cadenas internacionales de suministro.

En ese contexto, Santos también ha destacado el componente geopolítico de estos minerales.

Para República Dominicana, el acuerdo con Estados Unidos introduce al país en una conversación internacional sobre el acceso y procesamiento de materiales considerados estratégicos. Pero la posibilidad de que esa cooperación se traduzca en una nueva fuente relevante de inversión, exportaciones o ingresos dependerá de que primero se confirme la existencia de depósitos con características económicamente aprovechables.

El potencial todavía debe demostrarse

El principal punto pendiente es precisamente determinar si los recursos identificados en Pedernales pueden convertirse en un proyecto minero viable.

Para ello deberán conocerse el volumen y la calidad de los depósitos, además de los costos de extracción y procesamiento, los precios internacionales y las necesidades de infraestructura.

También deberán considerarse las condiciones ambientales y sociales asociadas con un eventual desarrollo minero.

Hasta que esos elementos sean estudiados, no existe una base para cuantificar cuánto podría generar el país.

Por ahora, lo que sí existe es un marco de cooperación con Estados Unidos y un proceso de exploración en marcha. La apuesta dominicana por las tierras raras se encuentra, por tanto, en la transición entre el potencial geológico y su posible conversión en un activo económico y estratégico.

El próximo punto de referencia será la estimación de recursos prevista entre diciembre de 2026 y enero de 2027. Ese resultado permitirá avanzar desde la identificación del potencial hacia una evaluación más concreta sobre la posibilidad de desarrollar reservas explotables comercialmente.

Mira otros tags: