RD proyecta duplicar su capacidad renovable a 2,600 MW para 2028

La República Dominicana avanza hacia una matriz energética más diversificada, impulsada por la expansión de proyectos renovables, la movilidad eléctrica y los planes de interconexión regional. Sin embargo, autoridades y expertos coinciden en que los próximos años definirán la capacidad del país para garantizar suficiencia, sostenibilidad y competitividad en su sistema energético.

El análisis fue compartido durante el Foro ADIE 2025, celebrado bajo el lema “Transición energética: inversión, regulación e impacto”, con la participación del ministro de Energía y Minas, Joel Santos; el presidente de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE), Roberto Herrera; y el experto internacional Luciano Castillo, profesor de Energía Renovable y Sistemas de Energía en la Universidad de Purdue (EE. UU.).

Demanda en aumento y metas ambiciosas

El consumo eléctrico nacional crece entre 4% y 5% anual, según el ministro Santos.
“El crecimiento no solo responde a la demanda, sino a la necesidad de crear reserva fría y atender el auge del transporte eléctrico”, explicó.

La capacidad instalada renovable pasó de 555 MW en 2020 a más de 1,300 MW en 2024, y se proyecta alcanzar 2,600 MW para 2028.
Este avance, destacó Santos, plantea nuevos retos horarios: “El pico de consumo ya no termina a las 10 de la noche; ahora se extiende hasta la medianoche o la 1 am. Esto obliga a invertir en tecnologías de almacenamiento para trasladar energía diurna a horas de mayor demanda”.

En esa línea, Luciano Castillo subrayó la necesidad de integrar almacenamiento energético y explorar reactores nucleares modulares, destacando su seguridad y eficiencia en la actualidad.
“Estas soluciones mejoran confiabilidad, reducen costos y minimizan emisiones. Los riesgos del pasado ya no aplican a la tecnología moderna”, aseguró.

El sector privado respalda, pero pide seguridad

Desde el sector privado, Roberto Herrera valoró los avances en diversificación y atracción de inversión extranjera, aunque advirtió que el reto principal sigue siendo garantizar la confiabilidad del sistema.
“El equilibrio entre sostenibilidad, precio y suficiencia solo será posible con coordinación público-privada. Ya se están tomando medidas y pronto veremos resultados”, afirmó.

Interconexión regional y redes inteligentes

Uno de los proyectos más ambiciosos es el Proyecto Hostos, que busca interconectar a República Dominicana con Puerto Rico, con capacidad de 750 MW a 1 GW.
Santos explicó que la diferencia de horario pico entre ambos países —de una hora y media— permitiría intercambiar energía de forma complementaria.
El proyecto podría iniciar en 2027 y entrar en operación en 2031.

Para lograrlo, se requiere inversión en infraestructura eléctrica, sobre todo en distribución y redes inteligentes.
Herrera precisó que las empresas distribuidoras enfrentan un desafío doble: atender a usuarios con generación distribuida y expandir el servicio en zonas rurales.
“Se necesitan entre US$250 y US$350 millones anuales para fortalecer redes, repotenciar transformadores y modernizar medidores inteligentes”, detalló.

Talento local y participación ciudadana

El especialista Luciano Castillo enfatizó que el desarrollo del talento local es clave para una transición exitosa.
“Crear centros de investigación aplicada donde los estudiantes trabajen en problemas reales permitirá evitar la fuga de talento y desarrollar soluciones locales”, expresó.
Además, propuso fomentar la participación comunitaria en la generación eléctrica.

En ese sentido, Santos coincidió en que la generación comunitaria puede impulsar la eficiencia energética y reducir el fraude eléctrico.
“Cuando la gente es copropietaria de la generación, tiende a usar la energía con responsabilidad”, dijo.

Facturación, pérdidas y subsidios: los retos del presente

Durante el foro, se discutió también la facturación eléctrica y la reducción de pérdidas técnicas.
Herrera advirtió que el fraude y el no pago persisten tanto en hogares como en empresas, generando distorsiones en el sistema.
“El sector privado puede ayudar, pero se necesita inversión sostenida y consistencia”, afirmó.

Sobre los subsidios eléctricos, Santos defendió la necesidad de focalizarlos mejor:
“Hay usuarios que no necesitan subsidio. Aplicar criterios claros permitirá liberar recursos para inversión en redes y almacenamiento, además de mejorar la eficiencia mediante tecnologías de medición y control”.

Hacia 2035: una matriz diversificada y competitiva

De cara a 2035, los expertos coincidieron en que una transición energética efectiva podría consolidar a República Dominicana como país de ingresos altos y con una matriz diversificada.
Santos visualiza un sistema resiliente, confiable y competitivo, mientras Castillo advierte que los ciclos combinados térmicos deben adaptarse para operar con mayor flexibilidad ante el crecimiento renovable.

Por su parte, Herrera proyecta un futuro con inversión privada robusta, infraestructura modernizada y tecnologías emergentes plenamente integradas.
“El sistema energético dominicano puede convertirse en un modelo regional de sostenibilidad e innovación”, aseguró.

Te podría interesar: Joel Santos anuncia plan para duplicar capacidad eléctrica en tres años

Mira otros tags: