La actividad comercial formal de hidrocarburos en República Dominicana comenzó en 1915 con la importación de kerosene. Durante las primeras décadas, las estaciones de servicio operaban manualmente, utilizando tanques subterráneos de capacidad limitada, marcando los inicios de un sector que, un siglo después, ha evolucionado hasta convertirse en un pilar estratégico de la economía y la sostenibilidad energética.
En 1972, el panorama energético cambió drásticamente con la inauguración de la Refinería Dominicana de Petróleo, S. A. (REFIDOMSA). Este hito marcó el comienzo de una nueva operatividad en el manejo de hidrocarburos. Se habilitó una moderna terminal en Nizao, equipada con una monoboya y un oleoducto submarino, lo que permitió recibir buques de más de 100,000 toneladas, un avance significativo frente a los buques de 18,000 toneladas empleados anteriormente.

Infraestructura de transporte y almacenamiento
La República Dominicana ha diversificado los métodos de transporte de hidrocarburos con gasoductos, oleoductos, camiones cisterna y barcazas. Destacan el gasoducto de AES Andrés, que conecta Boca Chica con Los Minas y San Pedro de Macorís, y el oleoducto de Falcondo, que une Haina con Bonao. Estas infraestructuras han permitido optimizar la distribución y atender las necesidades crecientes de consumo energético.
El país cuenta con una capacidad significativa de almacenamiento que abarca crudo, gas natural licuado (GNL), gas licuado de petróleo (GLP) y diversos derivados del petróleo. A continuación, se detalla la capacidad de cada uno:
- Crudo:
- Cuatro tanques con una capacidad total de 1,054,476.98 barriles.
- Gas Natural Licuado (GNL):
- 280,000 metros cúbicos, almacenados en la terminal de AES Andrés en Boca Chica.
- Carbón Mineral:
- 356,000 toneladas métricas, distribuidas entre las principales generadoras eléctricas.
- Gas Licuado de Petróleo (GLP):
- 1,032,137.26 barriles.
- Gasolinas:
- 1,369,756.52 barriles.
- Gasoil:
- 2,694,822.93 barriles.
- Fuel-oil:
- 278,142.14 barriles.
- Avtur/Kerosene:
- 358,036.84 barriles.
- Nafta:
- 36,664.17 barriles.
Retos y proyecciones al 2025
Según el borrador del Plan Energético Nacional 2025-2028, el crecimiento poblacional y económico sostenido del país impulsará un aumento en el consumo de combustibles. En respuesta, se están planteando políticas públicas que prioricen energías renovables, como solar y eólica, y combustibles más limpios, como el Gas Natural Licuado. Estas medidas buscan mitigar el impacto ambiental y garantizar un desarrollo sostenible a largo plazo.
Históricamente, los sectores de transporte y generación eléctrica han sido los principales consumidores, representando un 78.48% del consumo total de hidrocarburos. Sin embargo, el uso de fuentes renovables y limpias podría redefinir este panorama en los próximos años.
El documento de consulta, elaborado por la Comisión Nacional de Energía (CNE), servirá como hoja de ruta para implementar los cambios necesarios que alineen el desarrollo energético del país con los compromisos internacionales de sostenibilidad.

