República Dominicana prepara su sistema eléctrico para la llegada de centros de datos y nuevas industrias

La expansión de sectores como los centros de datos, la manufactura de semiconductores, el procesamiento de minerales críticos y otras industrias de alto valor agregado está redefiniendo la planificación energética de la República Dominicana. Ante este escenario, el Gobierno aseguró que desarrolla una estrategia de largo plazo para garantizar que el sistema eléctrico pueda responder a la creciente demanda de energía y sostener el desarrollo económico durante la próxima década.

El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, afirmó que el crecimiento del consumo eléctrico ya no depende únicamente del desempeño de la economía, sino también de una transformación estructural en los patrones de demanda impulsada por nuevas actividades productivas y cambios en los hábitos de consumo.

“¿Y saben qué tienen en común esos sectores de mayor valor agregado? No son más que sectores que transforman energía”, expresó el funcionario al referirse a industrias como los centros de datos, la fabricación de semiconductores y el aprovechamiento de minerales críticos durante la inauguración de Energyear Caribe 2026.

Santos explicó que estos cambios obligan al país a planificar con varios años de anticipación las inversiones en generación, transmisión y distribución eléctrica, debido a que las obras de infraestructura requieren largos períodos de ejecución antes de entrar en operación.

Durante las palabras de inauguración del Energyear Caribe 2026, el ministro expuso la estrategia del Gobierno para impulsar la generación, transmisión y distribución de energía de cara al futuro.

“Lo que hagamos hoy no solo impactará el presente, sino también los primeros años de la próxima década. Si no iniciamos ahora los proyectos que necesitaremos más allá de 2028, no podremos responder a las necesidades futuras”, afirmó.

Como parte de esa planificación, el Gobierno prevé incorporar entre 2026 y 2028 alrededor de 1,600 megavatios (MW) de generación termoeléctrica, además de entre 600 y 800 MW de sistemas de almacenamiento con baterías, considerados fundamentales para garantizar la estabilidad del sistema ante la creciente participación de las energías renovables.

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Primera licitación renovable

El ministro recordó que el país ya inició la primera licitación de proyectos renovables con almacenamiento y adelantó que se desarrollarán nuevos procesos para continuar ampliando esa capacidad.

Además de aumentar la oferta de generación, la estrategia contempla un importante programa de inversiones para fortalecer la red de transmisión y distribución eléctrica mediante la construcción de nuevas subestaciones, líneas y transformadores, con el propósito de mejorar la confiabilidad del sistema y reducir las pérdidas técnicas.

Durante el encuentro, el vicepresidente ejecutivo de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), Alfonso Rodríguez Tejada, sostuvo que la expansión de las energías renovables obliga a transformar la red eléctrica para hacerla más flexible y resiliente.

Explicó que la empresa desarrolla un proceso de modernización que incluye la incorporación de nuevos servicios auxiliares, sistemas de almacenamiento, soluciones de telecomunicaciones mediante fibra óptica y el fortalecimiento del capital humano para preparar la infraestructura frente a los nuevos retos del sector.

El debate también puso de relieve la necesidad de reforzar la coordinación entre el Estado y el sector privado para acelerar las inversiones y adaptar el marco regulatorio a la nueva realidad energética.

El viceministro de Energía Eléctrica, Ricardo Guerrero, señaló que el crecimiento cercano al 50 % de la demanda eléctrica registrado durante los últimos cinco años ha sido posible gracias a una planificación sostenida, aunque advirtió que el próximo desafío será integrar nuevas tecnologías sin comprometer la seguridad y confiabilidad del suministro.

Por su parte, Aura Caraballo, miembro del Consejo de la Superintendencia de Electricidad, destacó que una regulación estable y predecible será determinante para atraer nuevas inversiones, mientras que Charly de la Rosa, gerente de Fuentes Alternas y Uso Racional de la Energía de la Comisión Nacional de Energía (CNE), afirmó que el debate ya no consiste en demostrar la viabilidad de las energías renovables, sino en integrarlas correctamente mediante una adecuada planificación de la transmisión, el almacenamiento y la infraestructura asociada.

Desde el sector privado, representantes de EGE Haina, Manzanillo Gas & Power y el Consorcio Energético Punta Cana–Macao (CEPM) coincidieron en que la próxima etapa del desarrollo energético dominicano estará marcada por proyectos con mayor nivel de planificación, almacenamiento, capacidad de transmisión suficiente y reglas claras que permitan atender la demanda de las nuevas industrias que impulsarán el crecimiento económico del país.

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