EHPLUS, INTERNACIONAL.- Tras intensas discusiones e investigaciones, sale a la luz pública una vez más la situación de PEMEX. Alegan que pone en riesgo la seguridad energética de México.
Petróleos Mexicanos (PEMEX) es una empresa productiva del Estado mexicano encargada de la exploración, producción, refinación y comercialización de petróleo y gas natural.
En los últimos años enfrentado una serie de desafíos que han afectado su desempeño financiero y operativo. Esta vez, se pone en el “ojo del huracán” por el controvertido proyecto Cantarell.
Los desafíos radican en que en 2019, la compañía petrolera estatal mexicana mostró una cifra histórica. Registró el volumen de producción de petróleo crudo más bajo del periodo de estudio, con alrededor de 1,7 millones de barriles de petróleo crudo por día. Esto representa una caída del 24,8% en comparación con lo reportado cinco años atrás. En 2020, las pérdidas netas de la paraestatal mexicana alcanzaron los 25.000 millones de dólares estadounidenses.
Se debe a una serie de factores, entre los que se incluyen la maduración de los campos petroleros tradicionales, la falta de inversión en exploración y producción, y la inseguridad en la región petrolera del Golfo de México. Además, de que actualmente, el mundo está apostando a las energías renovables.
Deuda de Pemex y el estado mexicano
La deuda de Pemex es una carga para las finanzas públicas de México. La deuda con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) equivalen al 7.4% del PIB de México.
La petrolera tiene un patrimonio negativo desde hace casi una década. Los bonos cotizan en el mercado internacional con intereses mucho más altos a la deuda soberana.
En noviembre de 2023, el senador Francisco Salazar, del Partido Acción Nacional (PAN), denunció que la referida petrolera contrató a una empresa fantasma para la construcción de un ducto en el proyecto Cantarell. Afirmó que la empresa fantasma, llamada “Ingeniería y Construcción de México”, no tenía experiencia en la construcción de ductos petroleros y que sus directivos estaban relacionados con el narcotráfico.
PEMEX negó las acusaciones de Salazar y aseguró que la empresa “Ingeniería y Construcción de México” era una empresa legítima y que contaba con la experiencia y los recursos necesarios para realizar el trabajo.
La controversia llevó a la Comisión de Energía del Senado a investigar el caso. La comisión concluyó que no había evidencia suficiente para comprobar las acusaciones de Salazar. Sin embargo, la comisión recomendó a la empresa que realizara una auditoría externa para determinar si hubo irregularidades en la contratación de la empresa “Ingeniería y Construcción de México”.
Sin embargo, de cara a la situación, el gobierno mexicano anunció una serie de medidas para apoyar a Pemex, como la reducción de impuestos y la creación de un fondo de estabilización.
México es un exportador de petróleo, pero necesita importar más de la mitad de la gasolina que requiere. Esto se debe a que no tiene suficiente capacidad de refinación.
