La elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos ha reavivado el debate sobre el futuro de las energías renovables, debido a su postura en favor de los combustibles fósiles y su posible reducción de incentivos a proyectos sostenibles.
Sin embargo, según especialistas en el sector energético, el impacto en la República Dominicana podría ser limitado debido a la baja participación de empresas estadounidenses en el desarrollo de energía limpia en el país.
Prodominicana registra que la inversión extranjera directa (IED) en el sector energético de la República Dominicana ascendió a US$1,071.1 millones en el 2023, representando un 24 % del total captado en el país. Este sector se posicionó como el segundo con mayor atracción de capital foráneo, solo superado por el turismo.
En el período 2021-2023, la inversión en energía acumuló US$2,098.3 millones, equivalente al 18 % de los flujos históricos de IED en el país. Este crecimiento refleja el interés de inversionistas en proyectos de infraestructura energética, impulsados por la transición hacia energías renovables y la modernización del sistema eléctrico nacional.
En el marco del The Guyana Energy Conference and Supply Chain Expo, el especialista en energía y presidente asociado de Raveza, Rafael Velazco, explicó que la mayoría de los fondos para energías renovables en la República Dominicana provienen de Europa y organismos multilaterales, con poca participación de los Estados Unidos.
«Nosotros casi no tenemos compañías norteamericanas en el área de renovables. La inversión en el sector proviene mayormente de España, Italia, Alemania y, más recientemente, Francia», señaló Velazco.
Por este motivo, si la administración de Trump reduce los incentivos a las energías limpias en los EE.UU., el impacto en la República Dominicana sería limitado. No obstante, el experto mencionó un posible beneficio: si los Estados Unidos deja de subsidiar su propio mercado de renovables, algunas empresas podrían volcar su interés en mercados internacionales, favoreciendo la competencia en la región.

¿Afectará las metas energéticas del país?
La generación de energía renovable en la República Dominicana proviene de fuentes como la solar, eólica y biomasa. En el 2024, la capacidad de generación de energía renovable del país alcanzó los 1,396 MW, lo que representa el 23.32 % de la capacidad de generación nacional.
Otro aspecto clave es la viabilidad de los objetivos de energía renovable en República Dominicana, en especial la meta de alcanzar un 25 % de generación renovable para el 2025, la cual ha sido reformulada. Velazco considera que estas metas deben ajustarse a la capacidad operativa del país, ya que las renovables necesitan respaldo térmico.
«La energía renovable siempre necesita energía térmica de respaldo, porque ni el viento sopla cuando tú quieres ni el sol irradia cuando tú quieres», explicó.
El especialista advirtió que es poco realista hablar de un 50 % de energía renovable en el país sin contar con un sistema de respaldo confiable.
Un mercado energético en transformación
A pesar de las incertidumbres que pueda generar la administración de Trump en el panorama energético global, los expertos coinciden en que la República Dominicana sigue dependiendo más de inversiones europeas que estadounidenses en energía limpia.
Con una matriz energética que aún requiere combustibles fósiles para garantizar estabilidad, el país deberá encontrar un equilibrio entre renovables y generación térmica, mientras observa el impacto que las políticas estadounidenses podrían tener en el financiamiento global de la transición energética.
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