El reciente aumento del gas licuado de petróleo (GLP) en la República Dominicana, tras tres años de subsidios sostenidos, marca un giro preocupante en la política de combustibles del Gobierno. El alza de RD$4.60 por galón no es una cifra menor: representa un fuerte golpe al corazón del consumo cotidiano, al transporte público y a la economía popular.
Este ajuste, calificado como “inevitable” por las autoridades, ocurre pese a la reciente inversión del Gobierno en la ampliación de capacidad de almacenamiento, con la instalación de dos tanques para almacenar GLP, una acción que en teoría debía contribuir a mitigar las fluctuaciones de precios y asegurar reservas estratégicas. Pero en la práctica, el alivio prometido aun no se siente.
Ahora, con la presión de los mercados internacionales y limitaciones fiscales, el Gobierno traslada esa carga a la población, afectando especialmente a los sectores más vulnerables. El GLP es el combustible del pueblo: el que usan los hogares para cocinar, los carros públicos para transportar y miles de negocios informales para operar. Cualquier aumento en su precio se multiplica en cadena: desde el precio del pasaje hasta el costo del desayuno en una cafetería de barrio.
El caso del transporte es particularmente sensible. Los chóferes ya anticipan un aumento de hasta RD$15 por pasaje, justificado por el alza del GLP y, en paralelo, del gasoil regular y óptimo, otro golpe directo a la columna vertebral del transporte de carga y distribución de mercancías en todo el país. No estamos hablando de cifras técnicas, estamos hablando del aumento del arroz, del pan, de los medicamentos. Del costo de vivir.
Esta escalada de precios ocurre en un contexto donde la economía muestra signos de recuperación moderada, pero aún frágil, con sectores productivos que apenas comienzan a repuntar tras años de incertidumbre y choques externos. Introducir un aumento de costos operativos a través del combustible, sin un plan de compensación efectivo, puede ralentizar la recuperación económica y encarecer la vida de millones de dominicanos.

