Santo Domingo.– La participación del oro dentro de las reservas internacionales netas (RIN) de República Dominicana representa apenas el 0.47 %, una proporción que el economista Andrés Dauhajre Hijo considera reducida frente a la composición de las reservas de otros bancos centrales de América Latina y que, según un escenario de inversión planteado en su análisis, habría representado un costo de US$1,045 millones.
De acuerdo con los datos citados por el economista, al 14 de septiembre de 2026 las reservas internacionales netas del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) ascendían a US$15,074 millones. Dentro de ese monto, el país mantenía 0.569 toneladas de oro, equivalentes a 18,295 onzas troy, con un valor de US$79.6 millones.
Dauhajre contrasta esa posición con la de otros países de la región. Cita el caso de Guatemala, cuya economía es más pequeña que la dominicana, y que al 30 de junio de 2026 registraba 15.51 toneladas de oro, equivalentes a 498,596 onzas troy, valoradas en aproximadamente US$2,007 millones.
La comparación también muestra diferencias en el peso del metal dentro de las reservas internacionales de distintos bancos centrales latinoamericanos. Según los datos presentados en el análisis, Paraguay destinaba 9.25 % de sus reservas al oro; Guatemala, 6.11 %; México, 6.08 %; Brasil, 6.05 %; El Salvador, 5.25 %; Trinidad y Tobago, 5.02 %, y Perú, 4.65 %. República Dominicana aparecía con 0.47 %, mientras Honduras registraba 0.72 % y Costa Rica 0 %.

A partir de esta composición, el economista cuestiona que el BCRD no contemple el oro entre los activos elegibles para diversificar el portafolio de inversión de las reservas internacionales.
Según expone en su análisis, aproximadamente una tercera parte de las RIN se mantiene en depósitos en bancos internacionales, mientras el resto está invertido en títulos de deuda de gobiernos de países desarrollados, principalmente bonos del Tesoro de Estados Unidos. Bajo este esquema, plantea que la cartera mantiene una elevada concentración en activos denominados en dólares.
Su argumento parte de la teoría de selección de portafolios desarrollada por Harry Markowitz, cuyo trabajo “Portfolio Selection” fue publicado en 1952 y que posteriormente contribuyó a que el economista recibiera el Premio Nobel de Economía en 1990.
Dauhajre plantea que el riesgo de un activo no debe evaluarse de manera aislada, sino considerando su comportamiento frente a los demás instrumentos que integran una cartera. Bajo ese criterio, la diversificación entre activos con comportamientos diferentes puede reducir el riesgo general del portafolio.
En ese contexto, señala que una cartera compuesta exclusivamente por depósitos en dólares y títulos soberanos de alta calificación puede ofrecer seguridad, pero también quedar expuesta a una baja rentabilidad real cuando la inflación erosiona el poder adquisitivo de esos activos.
El oro, aunque puede presentar mayor volatilidad en su precio, tendría según el planteamiento del economista una relación distinta frente al comportamiento de activos como los depósitos en dólares y los bonos del Tesoro estadounidense, lo que permitiría utilizarlo como elemento de diversificación.
Uno de los principales cálculos presentados por el especialista parte de los recursos obtenidos por República Dominicana mediante dos emisiones de bonos en el mercado global de capitales realizadas entre septiembre de 2020 y enero de 2021.
Según el análisis, esas colocaciones generaron US$6,300 millones, cuyos recursos fueron mantenidos prácticamente en su totalidad depositados en el BCRD.

Dauhajre plantea un escenario hipotético: que en enero de 2021 se hubiera destinado 12 % de esos US$6,300 millones, equivalente a US$750 millones, a la compra de oro.
El cálculo utiliza un precio de US$1,848 por onza troy al cierre de enero de 2021 y considera esa adquisición equivalente al 6 % de las RIN existentes al cierre de ese mes.
Bajo ese escenario, el economista estima que al 14 de septiembre de 2026 las reservas internacionales habrían alcanzado US$16,119 millones, en lugar de los US$15,074 millones registrados.
La diferencia de US$1,045 millones es presentada por Andy como el costo que, bajo ese supuesto de inversión, habría representado para las reservas la falta de diversificación mediante oro.
Este monto corresponde al cálculo y escenario planteados por el economista en su análisis, no a una estimación oficial del Banco Central.
El análisis también relaciona la estrategia de inversión de las reservas con el comportamiento de la inflación en Estados Unidos.
El articulista sostiene que los elevados déficits fiscales registrados después de la pandemia de COVID-19 y las compras de títulos de deuda del Tesoro estadounidense realizadas por la Reserva Federal generaron un escenario de presiones inflacionarias que, a su juicio, hacía necesario considerar activos capaces de preservar el valor real de las reservas.
Bajo esa perspectiva, plantea que la incorporación de oro habría permitido reducir la exposición de la cartera a una eventual pérdida de poder adquisitivo del dólar.
El economista también señala que, mientras numerosos bancos centrales incrementaron la participación del oro en sus reservas, el BCRD mantuvo prácticamente sin cambios su posición en este activo.
Según los datos que presenta, al 30 de junio de 2026 los bancos centrales del mundo acumulaban alrededor de US$4.76 trillones en oro, frente a US$3.84 trillones en títulos del Tesoro de Estados Unidos.
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Una propuesta sobre la gestión de las reservas
A partir de sus cuestionamientos sobre la composición de las RIN, el articulista plantea que el debate no debe limitarse a la cantidad de reservas, sino también a cómo están estructuradas y administradas.
El economista considera que, debido a que las reservas internacionales constituyen un activo financiero del Estado dominicano, el Ministerio de Hacienda y Economía debería asumir un papel fundamental en la política de inversión de las reservas del BCRD.
Su propuesta parte de la necesidad de ampliar la diversificación del portafolio y evaluar el comportamiento conjunto de los diferentes activos que lo integran, en lugar de analizar únicamente la seguridad individual de cada instrumento.
Al 14 de septiembre de 2026, las RIN dominicanas se situaban en US$15,074 millones, mientras el oro representaba US$79.6 millones de ese total, equivalente al 0.47 % de las reservas.
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