República Dominicana.— La rentabilidad de las estaciones de servicio se ha convertido en uno de los principales desafíos del negocio de distribución de combustibles, en un mercado donde los gastos operativos y los costos asociados a las transacciones reducen el margen disponible para los operadores.
Víctor Pimentel, gerente comercial de Ecopetróleo, planteó durante la Cumbre de Estaciones de Servicio Caribe 2026 que los detallistas están concentrados en preservar la rentabilidad de sus establecimientos y en conseguir condiciones comerciales que les permitan mantener sus operaciones.
Durante su intervención, señaló que el margen promedio del detallista se sitúa entre 25 y 26, aunque la transcripción del panel no precisa la unidad de esa cifra. Añadió que más del 50% de ese margen corresponde a gastos operativos y que el 25% de esos gastos está asociado a la pasarela de pago.
Pimentel también utilizó como referencia un margen bruto del 8% del precio de venta para explicar las limitaciones económicas que enfrenta la actividad.
Su planteamiento apunta a una dificultad estructural del negocio: aunque las estaciones manejan importantes volúmenes de combustible y requieren recursos para operar, la rentabilidad disponible debe cubrir los gastos cotidianos y permitir la recuperación del capital invertido.
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Los detallistas reclaman mejores condiciones comerciales
El representante de Ecopetróleo sostuvo que las necesidades de los operadores no se limitan a recibir combustible y utilizar una marca comercial.
Según explicó, los detallistas buscan relaciones más equitativas con sus proveedores, mayor presencia de marca, transparencia y menos burocracia en los procesos comerciales.
También defendió la importancia económica del sector, al señalar que las estaciones generan empleos, pagan impuestos y contribuyen a la actividad de bienes y servicios en las provincias donde operan.
Desde esa perspectiva, consideró necesario que los márgenes de la distribución y del negocio detallista permitan mantener una actividad que calificó como estratégica para el país.
La discusión sobre rentabilidad también estuvo presente en la intervención de Baldwin Yunes, gerente general de Sigma, quien señaló que el desafío consiste en hacer sostenible la operación dentro de un mercado regulado y cuidar el capital de trabajo de cada estación.
Yunes explicó que las empresas recurren a la banca local para respaldar sus operaciones, pero que también necesitan desarrollar instrumentos financieros más favorables a la inversión de largo plazo.
El capital de trabajo condiciona la operación
La necesidad de administrar adecuadamente los recursos también fue abordada por Pimentel al referirse a la relación entre crédito, inventarios y abastecimiento.
El ejecutivo recomendó mantener las finanzas ordenadas, cuidar las líneas de crédito y utilizar la tecnología para conocer los niveles de inventario en tiempo real.
Su planteamiento fue que los detallistas deben programar sus pedidos considerando tanto la disponibilidad de capital como el tiempo que tarda el proveedor en entregar el producto.
La discusión revela que la rentabilidad de las estaciones no depende exclusivamente del volumen de galones vendidos. También está condicionada por los costos de operación, los gastos financieros, la logística y la capacidad de administrar eficientemente el inventario.

