Las presas son infraestructuras con múltiples utilidades. Sirven para el almacenamiento del agua que se utiliza para consumo humano, para la producción agropecuaria, y para la generación de electricidad, además ayudan a mitigar el impacto de fenómenos climáticos como las sequías y las inundaciones.
Jimenoa, Tavera, Valdesia, Rincón, Sabana Yegua, Sabaneta, Hatillo, Bao, Jigüey, Aguacate, Monción y Palomino. Cada una de estas presas cumple un papel fundamental en el desarrollo nacional. Es innegable han sido y seguirán siendo fundamentales para garantizar la sostenibilidad del país. Sin embargo, este enfoque histórico, aunque valioso, corre el riesgo de invisibilizar los desafíos actuales y futuros que enfrentan estos sistemas hidráulicos.
Varios gobiernos han sido responsables del total de estas más de 30 presas. La mayoría de ellas se construyeron hace más de 30 años. La primera fue construida en 1950, durante el Gobierno de Rafael Leónidas Trujillo, con una capacidad de 0.40 millones de m³. Se trata de la presa de Jimenoa. Debemos agradecer a Trujillo, Balaguer, Antonio Guzmán, Jorge Blanco, Hipólito Mejía y Leonel Fernández haberse enfocado en legarnos estas reservas de agua. Si bien es cierto que debemos agradecer a los líderes que construyeron estas infraestructuras, también es necesario reconocer que muchas de ellas están envejeciendo y requieren de inversiones significativas para garantizar su operatividad y eficiencia.
Raúl Pérez, director de Planificación y Desarrollo Hídrico del Indrhi ha afirmado que la institución trabaja para mejorar la gestión del riesgo en las presas, nos basamos en los resultados de estudios en todas las presas del país, con visitas en terreno y evaluaciones de las condiciones de las infraestructuras y revisión de su documentación correspondiente, a fin de determinar su nivel de riesgo, qué hacer para mejorar la gestión del riesgo e identificar las que requieren atención prioritaria.
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La sedimentación, la erosión y otros factores naturales y antrópicos pueden comprometer la capacidad de almacenamiento de las presas, reduciendo su vida útil y afectando los servicios que brindan. En la presa de Aguacate, el segundo aprovechamiento hidroeléctrico del río Nizao, el director de Operaciones de Egehid, Martín Ramírez, explicó que el embalse acumula casi un año de sedimento y que las crecidas registradas contribuyeron en su incremento. Por ello, en noviembre de 2024, el COE levantó la prohibición de actividades en el río Nizao, desde la casa de máquinas de Jigüey hasta la cola del embalse de Valdesia, tras la conclusión de las obras en el túnel de la presa Aguacate.
- En el país se necesitan más presas para aprovechar esos períodos de lluvia y abastecernos para los tiempos de sequía, que cada año golpean con crudeza a esta nación.
Romer Polanco, asesor técnico del departamento de Presas del Indrhi, destacó la importancia de incorporar tecnologías avanzadas en la evaluación de presas, lo que nos permitirá mejorar nuestra capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad, garantizando no solo la seguridad de las presas, sino también la protección de las poblaciones cercanas y la sostenibilidad a largo plazo de los recursos hídricos.
Estudios de ingeniería como el de Hanson Rodríguez se ocupa de la supervisión en la construcción de la presa de Guayubín sobre el río del mismo nombre, en la provincia de Santiago Rodríguez. La constructora IDS se ocupa de la construcción de la presa El Llagal y Mejita, una presa de colas con 265 m con sus respectivos diques de cierre SD, SD2 y SD3. Son una serie de presas de relleno de roca y están diseñadas como relaves y presas de retención de agua con un núcleo de baja permeabilidad, zonas de filtro aguas abajo del núcleo y llenado de roca que consisten en piedra caliza compactada. La presa inferior de Llagal («LL») se construirá finalmente a una elevación de cresta de aproximadamente 265 m y tendrá una altura final de aproximadamente 55 m.
Monte Grande, el Metro del Sur, es una de las presas que dejará como herencia al país, el presidente Luis Abinader. Ese proyecto es clave para el aprovechamiento total de las aguas del rio Yaque del Sur y para el despegue de esta región. El director ejecutivo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), Olmedo Caba Romano, durante el XXXIX Congreso de la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (Aidis), planteó que esa obra, cuyo embalse se encuentra en operación desde enero pasado, resuelve los principales problemas de la región suroeste relacionados con los recursos hídricos
«La presa resuelve el control de inundaciones en la cuenca baja del río Yaque del Sur, abastece de agua potable a unas 50 comunidades a través del Acueducto Regional del Suroeste (Asuro) y riego garantizado en más de 350,000 tareas productivas, así como generación de 3.3 megavatios de energía hidroeléctrica».
El caso del río Ozama
Los lixiviados –aguas cargadas de contaminantes– que se generan en los residuos mineros presentan condiciones extremas de acidez y contenido metálico. Por ello, las medidas para reducir los vertidos mineros son complejas, costosas económicamente y se deben realizar de una forma progresiva para asegurar su eficiencia. En el lecho del río Ozama, restos de embarcaciones impiden la navegabilidad de la que fuera arteria pluvial de la capital dominicana.
«El río Ozama es un río muy enfermo y los dominicanos soñamos con este río limpio», por eso «estamos educando a la gente para que no lo contamine, que no boten basura», explicó el ingeniero civil Juan Antonio Vargas Monción.
«La salvaguarda, la limpieza, la descontaminación, el saneamiento del río Ozama, es una tarea primaria que tienen todos los gobiernos», subraya el catedrático universitario y presidente de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, Eleuterio Martínez.
Obras binacionales

La cuenca subterránea binacional más importante es la del Lago Enriquillo que va desde Barahona hasta Puerto Príncipe y se le denomina «Hoya de Enriquillo» se localiza entre la sierra de Bahoruco y la sierra de Neiba, en las provincias de Independencia y Bahoruco. Posee una extensión aproximada de 1,825 km2 y su parte en Haití recibe el nombre de Llanura del Cul-de-Sac.
También está el Río Artibonito, conocido en francés como Artibonite y en creole, Latibonit. Es un río ubicado en la isla de La Española que posee 32 kilómetros de largo y una cuenca que alcanza los 9,013 km2. Es el mayor sistema fluvial de la isla de Santo Domingo que nace en la cordillera Central dominicana, en el Parque Nacional Nalga de Maco, y desemboca en el Golfo de la Gonâve, en la República de Haití y se considera la principal fuente de agua dulce de Haití.
De acuerdo con el experto en hidrología, Silvio Carrasco, director de la Unidad de Gestión de agua de la PUCMM y exdirector Indrhi, todo ese acuífero subterráneo de esos dos ríos no se está aprovechado adecuadamente porque se tiene que trabajar una obra binacional parecida a la «Presa de la Amistad» entre los EE. UU. y México. «Lo que proponemos es que haya un planteamiento binacional de organismo internacionales para hacer las obras hidráulicas que se requieren en toda la frontera».
Las principales presas
La presa de Tavera-Bao está ubicada en la provincia de Santiago, al norte del país y tiene una capacidad de almacenamiento de 170 millones de m³ de agua. Fue construida con el objetivo de regular el caudal del río Yaque del Norte, el cual es utilizado para la producción de energía eléctrica, riego y abastecimiento de agua potable en varias provincias del norte del país. Es una de las principales fuentes de agua potable para la ciudad de Santiago.
La presa de Valdesia está ubicada en la provincia de San Cristóbal, al sur del país y tiene una capacidad de almacenamiento de 0.08 km³. Fue construida con el objetivo de regular el caudal del río Nizao, que es utilizado para la producción de energía eléctrica y el abastecimiento de agua potable en varias provincias del sur del país, incluyendo la capital, Santo Domingo.
La presa de Sabana Yegua está ubicada en la provincia de Azua, al suroeste del país y tiene una capacidad de almacenamiento de 0.39 km³. Fue construida con el objetivo de regular el caudal del río Yaque del Sur, el cual es utilizado para la producción de energía eléctrica, riego y abastecimiento de agua potable en varias provincias del suroeste del país.
La presa de Hatillo está ubicada en la provincia de Monte Plata, al este del país y tiene una capacidad de almacenamiento de 0. 4 km³.
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