En 2003, Martin Eberhard y Marc Tarpenning fundaron Tesla Motors, impulsados por una idea revolucionaria: crear un automóvil eléctrico atractivo, de alto rendimiento y sin emisiones. El dúo, ambos ingenieros y empresarios, no buscaban simplemente desarrollar una tecnología más limpia, sino una disrupción en toda regla del statu quo automotriz, dominado por los combustibles fósiles.
El nombre “Tesla” fue elegido por Tarpenning, en honor al célebre inventor Nikola Tesla. Inicialmente financiaron el proyecto de sus propios bolsillos, desarrollando el concepto, el plan de negocios y la ingeniería base del futuro Roadster. Durante esta etapa, Eberhard fungió como CEO y fue la cara visible de la compañía.
Elon Musk entra en escena
En febrero de 2004, Elon Musk se unió a Tesla como principal inversor durante la ronda de financiación Serie A, inyectando USD$6.35 millones y convirtiéndose en presidente del consejo. Aunque no fue fundador en el sentido técnico, Musk comenzó a influir fuertemente en la estrategia y visión de la empresa. Fue clave para atraer nuevas inversiones y para posicionar a Tesla como un actor serio en el mundo de la movilidad sostenible.
El Roadster: nacimiento de un ícono
El Roadster fue el primer modelo de Tesla, basado en el chasis del Lotus Elise. Su desarrollo comenzó en 2004 y fue presentado oficialmente en julio de 2006 en un hangar del aeropuerto de Santa Mónica, California. Con un precio de USD $100,000, este deportivo eléctrico de dos plazas marcó el primer paso de Tesla hacia la innovación automotriz, alcanzando los 100 km/h en menos de 4 segundos y ofreciendo una autonomía sin precedentes para un EV de la época.
En esa presentación, Eberhard fue el protagonista del evento. Musk también asistió, aunque con perfil bajo, defendiendo la urgencia de alejar al mundo de la gasolina. La visión ecológica ya estaba sembrada.
El conflicto interno: poder, egos y exclusión
Pese al éxito inicial, las tensiones crecieron. Musk comenzó a reclamar más crédito por la empresa y chocó con Eberhard sobre los tiempos de producción y la calidad del Roadster. En 2007, Musk forzó la salida de Eberhard como CEO, tras una reunión a puerta cerrada. Aunque se le ofreció el título simbólico de “Presidente de Tecnología”, en la práctica fue desplazado. Esto marcó el inicio de una guerra fría entre los cofundadores originales y el nuevo liderazgo.
Eberhard demandó a Musk en 2009 por difamación y por las circunstancias de su despido. El caso fue resuelto fuera de los tribunales con una cláusula de no menosprecio. Desde entonces, Eberhard ha evitado declaraciones críticas públicas hacia Musk.
Los cinco cofundadores oficiales y su suerte dispar
Aunque la narrativa pública suele enfocarse en Elon Musk, Tesla tuvo cinco cofundadores reconocidos oficialmente:
- Martin Eberhard: expulsado en 2007, vendió buena parte de sus acciones. Nunca fue multimillonario. “Cuando me echaron de Tesla, no tenía dinero”, confesó. Una cláusula de propiedad intelectual le impidió trabajar por un año.
- Marc Tarpenning: dejó Tesla en 2008, mantiene algunas acciones pero no figura entre los grandes accionistas. Hoy es socio en la firma de capital de riesgo Spero Ventures.
- Ian Wright: se unió poco después de la fundación y salió en 2004 para iniciar su propio proyecto. Vendió todas sus acciones hace años: “¡Por supuesto que no puedo imaginar una valoración de un billón de dólares!”
- JB Straubel: director de tecnología hasta 2019, posiblemente el único cofundador, además de Musk, que alcanzó el estatus de multimillonario. Actualmente lidera Redwood Materials, una empresa de reciclaje de baterías.
- Elon Musk: entró como inversor y luego se impuso como figura dominante. Conservó casi el 20% de la empresa y su plan de compensación aprobado en 2018 le sigue otorgando enormes paquetes de acciones por cumplir metas.
Valoraciones, fama y desigualdad
Tesla alcanzó una valoración de un billón de dólares en 2021, convirtiéndose en la automotriz más valiosa del mundo. Musk, gracias a sus participaciones y bonificaciones, se convirtió en la persona más rica de la historia moderna. En contraste, ni Eberhard ni Tarpenning lograron capitalizar la creación de la empresa de la misma manera.
El caso recuerda al de Apple, donde Steve Jobs acumuló riqueza considerable mientras que Ronald Wayne, el tercer cofundador, vendió sus acciones anticipadamente por solo USD $800.
El legado
Aunque la historia oficial y mediática de Tesla muchas veces omite a sus fundadores originales, el trabajo pionero de Eberhard y Tarpenning fue la chispa que encendió una revolución eléctrica. A pesar del drama interno, la empresa se convirtió en un símbolo de innovación, energía limpia y disrupción tecnológica. Y aunque el rostro visible sea Musk, los verdaderos orígenes de Tesla son más complejos y humanos.
“Cualquiera que sea mi opinión sobre Musk, todavía estoy muy feliz de ver la revolución de los autos eléctricos.” —Martin Eberhard.
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