Rolando González Bunster: una voz necesaria para el futuro energético dominicano

Las recientes declaraciones de Rolando González Bunster, presidente de InterEnergy Group, han traído al debate nacional una verdad innegable: la República Dominicana necesita con urgencia un sistema eléctrico sólido, moderno y sostenible. Su afirmación de que “sin energía eléctrica confiable no puede haber turismo ni desarrollo industrial” no es una simple advertencia; es una radiografía precisa de nuestra realidad económica.

González Bunster no habla desde la teoría, sino desde la experiencia de quien ha invertido más de mil quinientos millones de dólares en proyectos que hoy transforman el panorama energético del país. Desde parques solares hasta soluciones tecnológicas avanzadas, su trabajo ha sido coherente con una visión de futuro donde la energía limpia, la eficiencia y la innovación son la base del progreso. En sus palabras se percibe una preocupación genuina por el país, y al mismo tiempo, una convicción de que solo la modernización del sector puede garantizar estabilidad y crecimiento.

La energía es la columna vertebral de toda economía moderna. Sin ella, el turismo, nuestro principal motor de divisas, pierde competitividad; la industria se vuelve costosa e ineficiente; los hogares sufren los apagones y los comercios pagan precios injustos por un servicio inestable. González Bunster ha señalado con valentía que el modelo actual, dividido entre generación, transmisión y distribución, ya no responde a las necesidades del país. Y tiene razón. Ese esquema fragmentado, pensado para otra época, ha generado más burocracia que eficiencia. Es momento de repensar la estructura, fortalecer la regulación y poner al consumidor y al desarrollo nacional en el centro de las decisiones.

Otro acierto de su planteamiento es el reconocimiento del papel del financiamiento internacional y la tecnología como motores del cambio. En un mundo donde la transición energética se apoya en capital verde, inteligencia artificial y automatización, la República Dominicana no puede quedarse rezagada. González Bunster propone una ruta de colaboración entre el Estado, el sector privado y los organismos multilaterales, basada en resultados tangibles y en una gestión transparente que inspire confianza. Esa visión es la que necesitamos: una alianza donde la política energética se sustente en criterios técnicos y no en intereses coyunturales.

En un país donde sobran los diagnósticos y faltan las acciones, las palabras de Rolando González Bunster suenan a esperanza. Representan un liderazgo empresarial que entiende que la sostenibilidad no es una moda, sino una necesidad. Su compromiso con la inversión, la innovación y la apertura internacional demuestra que el progreso es posible cuando se combina visión con responsabilidad. Apoyar su planteamiento no es un gesto de simpatía personal, sino una apuesta por la sensatez y la confianza en la República Dominicana.

La energía define la calidad de vida de un pueblo y la competitividad de su economía. Por eso, quienes creemos en el futuro del país debemos coincidir con González Bunster: sin energía confiable no hay progreso, sin inversión responsable no hay desarrollo y sin liderazgo no hay transformación. Es tiempo de unir esfuerzos, dejar atrás los intereses fragmentados y mirar hacia adelante. Rolando González Bunster está señalando el camino correcto.

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