Estados Unidos podría eliminar casi por completo sus emisiones de carbono y la contaminación atmosférica para el año 2148, si mantiene el ritmo de incorporar 43 gigavatios (GW) anuales de energías renovables, observado durante los primeros siete meses de 2025, y avanza hacia la casi electrificación de todos los sectores que consumen energía.
Así lo plantea un estudio del profesor Mark Jacobson, de la Universidad de Stanford, publicado en la revista RSC Sustainability, que analiza las trayectorias energéticas de 150 países y proyecta cuándo podrían erradicar las emisiones de carbono y la contaminación del aire derivadas del sector energético.
China acelera la transición a un ritmo sin precedentes
El trabajo destaca como el “hallazgo más sustancial y alentador” la velocidad con la que China está transformando su sistema energético. Según el artículo, el país asiático añadió capacidad renovable a un ritmo anual de 397 GW durante los primeros diez meses de 2025.
De mantenerse ese ritmo, China podría eliminar las emisiones de carbono y la contaminación atmosférica para 2051, siempre que logre una electrificación casi total del transporte, los edificios y la industria.
Aunque el estudio reconoce que no es seguro que China alcance esa electrificación completa, señala indicadores recientes considerados alentadores, como el hecho de que más de la mitad de los vehículos vendidos en 2024 fueron eléctricos de batería, así como su posición como mayor mercado mundial de bombas de calor eléctricas, respaldado por una sólida base industrial.
Barreras sociales y políticas en Estados Unidos
El análisis subraya que, pese a que Estados Unidos y China tienen extensiones territoriales comparables y que la economía estadounidense es mayor, el desempeño chino sugiere que los principales obstáculos para EE. UU. no son técnicos ni económicos, sino sociales y políticos.
El estudio también destaca que China está desplegando generación renovable a un ritmo casi dos órdenes de magnitud superior al de la instalación de nuevas centrales nucleares y que no prioriza tecnologías como la captura de carbono, la captura directa de aire, el hidrógeno azul, los biocombustibles o la biomasa.
Otros países: avances desiguales
El documento incluye el caso de Canadá, que ya genera el 16 % de la electricidad renovable necesaria para alcanzar un sistema energético 100 % renovable. Sin embargo, al ritmo actual de expansión, el país no lograría ese objetivo antes del año 2350, lo que evidencia una brecha significativa entre capacidad instalada y velocidad de transición.
Una herramienta para medir el progreso real
Según el autor, una de las principales fortalezas del estudio es que ofrece a los países una visión realista de su progreso, permitiéndoles evaluar si necesitan acelerar el ritmo de despliegue renovable.
El análisis concluye que los ejemplos de China y otros países evaluados demuestran que una transición energética rápida es posible a escala global, siempre que exista un compromiso social y político firme y una priorización clara de las energías limpias y renovables.
El artículo lleva por título “Projections of when each of 150 countries may eliminate air pollution and carbon emissions from all energy”.
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