La República Dominicana podría haber reducido el alcance de la Licitación Pública Internacional EDES-LP-NGR-01-2025, destinada a sistemas de almacenamiento en baterías (BESS), pasando de 600 MW previstos a 350 MW adjudicables.
Aunque la información aún no ha sido confirmada oficialmente, el ajuste marcaría un cambio significativo en el proceso seguido de cerca por desarrolladores e inversionistas.
Red eléctrica, factor determinante
Según versiones del sector, la decisión estaría motivada por “restricciones de las redes”, lo que limita la capacidad del sistema para absorber almacenamiento a gran escala.
Este factor comienza a perfilarse como una variable crítica en el desarrollo del mercado energético dominicano.
Selección más limitada de proyectos
De acuerdo con las informaciones disponibles, el proceso habría contemplado la selección de 11 proyectos, siguiendo el orden preliminar hasta alcanzar un total de 350 MW.
Esto implica que aproximadamente 255 MW quedarían fuera respecto al escenario inicial de 605 MW que se manejaba semanas atrás.
Impacto en expectativas del mercado
El posible recorte contrasta con expectativas recientes que incluso contemplaban ampliar la licitación a más de 600 MW, como señal de impulso al despliegue de almacenamiento.
Además, se contrapone con anuncios oficiales realizados en el Future Energy Summit Caribe, donde se proyectaban nuevas convocatorias por más de 800 MWh y metas de hasta 2,000 MW de almacenamiento a mediano plazo.
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Ajuste temporal, no freno estructural
Dentro del sector, una interpretación apunta a que la reducción no necesariamente representa un retroceso, sino un ajuste técnico temporal mientras se fortalecen las condiciones de la red eléctrica.
Esto permitiría una expansión futura más ordenada y sostenible del almacenamiento energético.
Transmisión, clave para futuras licitaciones
El episodio refuerza la importancia de la infraestructura de transmisión en el desarrollo del sector.
Si se confirma el recorte, la capacidad de la red podría convertirse en un factor determinante para definir volúmenes, precios y riesgos en futuras subastas.
Incertidumbre y espera de confirmación oficial
A pesar de los indicios, el mercado mantiene cautela ante la falta de una comunicación oficial por parte de las autoridades.
Sin embargo, el posible ajuste ya reabre el debate sobre los límites estructurales del sistema eléctrico y la necesidad de inversión en transmisión para sostener la transición energética.
La eventual reducción de la licitación podría marcar un punto de inflexión en la planificación energética del país, evidenciando que el crecimiento del sector dependerá no solo del interés inversor, sino también de la capacidad real del sistema para integrar nuevas tecnologías.

