La Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (ADOCEM) afirmó que la construcción de infraestructura resiliente será uno de los principales desafíos de la República Dominicana frente a los efectos del cambio climático, al tiempo que destacó que el cemento y el concreto desempeñarán un papel estratégico para fortalecer la capacidad del país de responder a fenómenos climáticos cada vez más intensos.
Durante su participación en el panel “Tendencias de descarbonización en la agenda global de transición energética”, celebrado en el marco de Energyear Caribe 2026, la directora ejecutiva de ADOCEM, Julissa Báez, sostuvo que invertir en infraestructura resiliente permitirá proteger activos estratégicos, reducir las pérdidas económicas asociadas a eventos extremos y garantizar un desarrollo más sostenible.
La ejecutiva recordó que, según estimaciones del Banco Mundial, las pérdidas fiscales derivadas del cambio climático podrían alcanzar hasta el 19.7 % de los ingresos del Gobierno hacia 2050, mientras que la economía dominicana podría dejar de generar hasta un 17 % de su producto interno bruto (PIB) potencial debido a la disminución de la actividad turística y al aumento en la frecuencia e intensidad de los fenómenos climáticos.
Ante este panorama, señaló que obras como viviendas, hospitales, carreteras, puentes, sistemas hidráulicos y otras infraestructuras esenciales deberán construirse con criterios de resiliencia para proteger a la población y garantizar la continuidad de los servicios.
“La resiliencia climática comienza con infraestructura capaz de responder a los retos del futuro. El cemento y el concreto seguirán siendo materiales esenciales para construir un país más seguro, preparado y competitivo”, afirmó Báez.
Lea más: ADOCEM advierte que incentivos al asfalto podrían distorsionar la competencia en infraestructura
Descarbonización de la industria
La directora ejecutiva de ADOCEM explicó que fortalecer la resiliencia climática no está reñido con la reducción de emisiones, sino que ambos objetivos deben avanzar de manera simultánea para garantizar un desarrollo sostenible.
En ese sentido, presentó los avances de la hoja de ruta que impulsa la industria cementera dominicana desde 2017 para disminuir progresivamente su huella de carbono, mediante un mayor uso de combustibles alternativos y biomasa, la incorporación de materiales cementantes suplementarios, mejoras en eficiencia energética, el aprovechamiento de residuos bajo principios de economía circular y una mayor integración de energías renovables en los procesos industriales.
Asimismo, recordó que, aunque la República Dominicana genera apenas alrededor del 0.1 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, avanzar hacia una economía baja en carbono fortalece la competitividad del país, responde a las nuevas exigencias de los mercados internacionales y crea mejores condiciones para atraer inversiones.
Una tarea compartida
Báez sostuvo que construir un país más resiliente requerirá una estrecha coordinación entre el Estado, el sector privado, la academia y los organismos internacionales, acompañada de políticas públicas estables, reglas claras e incentivos que faciliten las inversiones necesarias para modernizar la infraestructura nacional.
“La resiliencia climática y la reducción de emisiones no son objetivos contrapuestos; son dos pilares de una misma estrategia para proteger a las personas, fortalecer la competitividad del país y garantizar un desarrollo sostenible”, concluyó.
¿Ya has visitado nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete ahora!

