El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, bajo liderazgo iraní, ya comienza a reflejarse en los mercados internacionales y podría tener efectos profundos sobre la economía dominicana en 2026, coincidieron economistas consultados.
Desde el estallido de la crisis el pasado sábado, el precio internacional del petróleo ha aumentado alrededor de 13%, según explicó el economista Juan del Rosario, quien atribuye el repunte al nerviosismo ante la posibilidad de que el conflicto se prolongue, especialmente tras el anuncio de Irán sobre el cierre del Estrecho de Ormuz, ruta estratégica por donde transita una parte sustancial del crudo mundial.
Riesgo de choque estructural
Del Rosario advirtió que, si la confrontación se extiende por varias semanas, el impacto dejaría de ser coyuntural para convertirse en un choque estructural para economías importadoras de combustibles, como la dominicana.
A su juicio, la tensión podría irradiarse hacia Europa y Estados Unidos, especialmente tras el respaldo logístico británico a fuerzas norteamericanas. Esto elevaría el riesgo de desaceleración en Estados Unidos, principal socio comercial de República Dominicana.
El economista sostiene que, de mantenerse la crisis, la meta oficial de crecimiento de 4.5% podría reducirse a alrededor de 2%, afectando turismo, exportaciones y remesas. Además, advirtió que el objetivo presidencial de duplicar el PIB hacia 2036 podría verse comprometido si la economía parte de un crecimiento debilitado en 2025.
Más ingresos fiscales, pero mayor gasto
El economista Miguel Collado Di Franco explicó que el alza del petróleo podría incrementar las recaudaciones por el impuesto selectivo ad-valorem aplicado a los combustibles. Sin embargo, alertó que el efecto expansivo del gasto sería superior.
“Un mayor precio implicaría más subsidios a los combustibles y mayores transferencias a las EDE, dado que el presupuesto estimó un barril promedio de US$47.80”, indicó.
Añadió que el encarecimiento del crudo elevaría el valor de las importaciones, generando mayor demanda de dólares y presión sobre el tipo de cambio, además de trasladarse a precios internos vía transporte y materias primas.
Impacto macroeconómico cuantificable
Para el economista Haivanjoe NG Cortiñas, el conflicto constituye un shock macroeconómico medible.
Detalló que la factura petrolera dominicana supera los US$5,000 millones anuales y que cada dólar adicional en el barril incrementa el gasto externo entre US$65 y US$70 millones. Un aumento de US$25 podría representar un impacto de entre US$1,600 y US$1,700 millones, deteriorando la balanza comercial.
En el plano cambiario, advirtió que el tipo de cambio podría superar la meta presupuestada de RD$65.5 por dólar en 2026, generando inflación importada.
Desde el punto de vista fiscal, recordó que el presupuesto nacional ronda los RD$1.62 billones, con cerca del 70% comprometido en gasto rígido. El margen efectivo se sitúa entre RD$240,000 y RD$320,000 millones, pero un shock energético podría absorber entre RD$60,000 y RD$80,000 millones, hasta un tercio del espacio disponible.
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Inflación, tasas y sectores sensibles
Cortiñas anticipó que el petróleo elevado podría mover la inflación desde niveles cercanos al 5% hacia un rango de 6.5% a 8%, afectando con mayor intensidad a los hogares, en un contexto donde la informalidad laboral supera el 54%.
Además, si el encarecimiento coincide con tasas altas en Estados Unidos, el financiamiento externo sería más costoso, lo que podría presionar al alza las tasas internas y enfriar crédito, inversión y sectores como construcción y comercio.
El impacto también podría sentirse en turismo y zonas francas, ya que el petróleo caro encarece los costos aéreos y logísticos. Una desaceleración global restaría entre uno y dos puntos porcentuales al crecimiento de las exportaciones.
En conjunto, los especialistas coinciden en que la economía dominicana enfrenta un escenario de alta incertidumbre, donde el comportamiento del conflicto y la estabilidad del Estrecho de Ormuz serán determinantes para la evolución del petróleo, la inflación y el crecimiento en 2026.
Fuente: elDía.
