La aerolínea brasileña atribuye los ajustes de su red al encarecimiento del combustible de aviación, que representa cerca del 40 % de sus costos operativos.
El proyecto, que emplea a más de 500 trabajadores, está previsto para 2028 y permitirá al aeropuerto recibir hasta cuatro millones de pasajeros adicionales al año.
La institución explicó que el caso tiene una trayectoria procesal extensa, en la que han intervenido distintos tribunales, incluido el Tribunal Superior de Tierras.