A las puertas de la temporada 2026, Sergio ‘Checo’ Pérez ha decidido soltar lastre. En una entrevista exclusiva que está sacudiendo el paddock, el ahora piloto titular de Cadillac ha revelado la cruda realidad de sus últimos años en Red Bull Racing, un equipo del que salió tras ser sustituido por una serie de pilotos (Lawson, Tsunoda y ahora Hadjar) que no han logrado llenar el vacío del segundo asiento.
Pérez, quien compartirá garaje con Valtteri Bottas en el nuevo proyecto de General Motors, no se guardó nada sobre lo que significa compartir equipo con el tetracampeón Max Verstappen.
«Un proyecto diseñado para un solo hombre»
Checo fue directo al grano sobre la filosofía de Milton Keynes. Según el mexicano, desde su llegada en 2021, el Director del Equipo (en ese entonces Christian Horner) fue brutalmente honesto: «Corremos con dos autos porque hay que hacerlo, pero este proyecto ha sido creado para Max».
- El dilema de la velocidad: Pérez confiesa que la presión era constante y contradictoria. «Si yo era más rápido que Max era un problema, si era más lento, también».
- La desconexión técnica: El mexicano recordó cómo en 2022, tras pelear de tú a tú las primeras carreras, el desarrollo del monoplaza lo alejó repentinamente de la competitividad. «Pasé de ganar carreras a estar a un segundo por vuelta. Ya no controlaba el auto y ahí empezó la presión que es muy dura».
Verstappen «Se transforma en el monoplaza»
Sobre su relación con el neerlandés, Pérez separó al hombre de la máquina, pero fue contundente sobre el carácter de Max cuando las cosas no salen como él quiere.
- Carácter volátil: «Max es una excelente persona, pero cuando se sube al auto se transforma. Lo malo es su carácter; cuando las cosas se le voltean, le cuesta mucho lidiar con ello».
La profecía de Checo
Uno de los puntos más reveladores de la nota es la conversación de despedida entre Pérez y Horner. Ante la decisión de Red Bull de subir a Liam Lawson (y posteriormente a Yuki Tsunoda e Isack Hadjar), Checo lanzó una advertencia que hoy suena a profecía:
«Le dije a Christian: ‘¿Qué vas a hacer cuando no funcione con Liam?’. Me dijo: ‘Está Yuki’. Le pregunté: ‘¿Y cuándo no funcione con Yuki?’. Me respondió: ‘Tenemos muchos pilotos’. Y le dije: ‘Pues los vas a usar a todos’».
Efectivamente, Red Bull llegará a 2026 con su sexto piloto al lado de Verstappen desde 2019, confirmando que el asiento número dos de la bebida energética es, como dice Checo, «el peor trabajo de la F1».
El «Renacimiento» en Cadillac
Para Pérez, el 2026 no es solo un cambio de colores; es la oportunidad de demostrar que su talento sigue intacto fuera del ecosistema tóxico de Red Bull. En Cadillac, Checo llega como un pilar fundamental, valorado por su experiencia y su capacidad técnica (especialmente con los motores Ferrari que usará el equipo).
La dupla Pérez-Bottas se perfila como una de las más experimentadas y estables de la parrilla, un contraste total con la incertidumbre que reina en el segundo garaje de Red Bull.
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