El aumento de los precios internacionales del petróleo y los combustibles está generando presiones sobre la cadena de comercialización de productos de primera necesidad, por lo que las autoridades deben continuar evaluando medidas para amortiguar su impacto sobre los consumidores, planteó el presidente de la Confederación del Comercio de Provisiones y Pymes de la República Dominicana (Confecomercio), Gilberto Luna.
El dirigente empresarial explicó que el encarecimiento de los combustibles repercute en distintas etapas de la cadena, principalmente a través del transporte y la distribución, cuyos mayores costos terminan trasladándose al precio que pagan los consumidores.
Luna hizo el planteamiento durante su discurso con motivo del 12 aniversario de Confecomercio, donde llamó a mantener mecanismos que permitan responder a períodos de volatilidad en los mercados internacionales de hidrocarburos.
Combustibles presionan toda la cadena comercial
Para el presidente de Confecomercio, el impacto del petróleo no se limita al precio de los combustibles que pagan directamente los consumidores. Su efecto se extiende al movimiento de mercancías y a las operaciones necesarias para llevar los productos desde los productores hasta los establecimientos comerciales.
En ese contexto, propuso mantener mecanismos de compensación cuando las condiciones internacionales lo requieran, además de fortalecer la producción nacional y mantener una vigilancia permanente sobre la cadena de comercialización.
El objetivo, sostuvo, debe ser procurar que los aumentos de precios respondan a costos reales y evitar incrementos que no estén justificados por las condiciones de la cadena.
“No se trata solamente de proteger al comerciante. Se trata de proteger al consumidor dominicano y preservar su capacidad de compra”, afirmó Luna.
El dirigente explicó que el comercio detallista constituye el último eslabón de una cadena que comienza con el productor y termina en el hogar. Por ello, cuando aumentan los costos de operación, los comerciantes enfrentan el desafío de absorber parte de esas presiones mientras procuran mantener precios competitivos.
Proponen reducir costos logísticos
Ante períodos de mayor volatilidad internacional, Luna planteó promover acuerdos entre productores, distribuidores y comerciantes para identificar oportunidades que permitan reducir los costos de transporte y logística.
La propuesta busca actuar sobre los costos que se acumulan a lo largo de la cadena antes de que terminen reflejándose en los precios de los productos de consumo básico.
El planteamiento coloca los costos energéticos y de transporte como uno de los factores que el sector comercial considera necesario vigilar cuando los precios internacionales del petróleo aumentan.
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Tecnología como herramienta para las mipymes
Durante su intervención, Luna también abordó la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas y consideró que la transformación tecnológica se ha convertido en una herramienta indispensable para mejorar sus operaciones.
En ese sentido, planteó facilitar a las mipymes acceso a capacitación, financiamiento y soluciones tecnológicas, incluyendo sistemas de facturación e inventario, pagos electrónicos, plataformas digitales y comercio electrónico.
A su juicio, estas herramientas pueden contribuir a mejorar la capacidad de los pequeños negocios para competir en un entorno donde los costos de operación pueden verse presionados por factores externos, como el comportamiento de los combustibles.
Compras públicas para impulsar producción nacional
Luna también valoró las iniciativas destinadas a transparentar y hacer más eficientes las compras públicas, al considerar que un sistema con reglas claras puede ampliar las oportunidades para productores y fabricantes nacionales.
Sostuvo que cuando el Estado adquiere productos elaborados en República Dominicana, contribuye a fortalecer la industria local, preservar y generar empleos y dinamizar la cadena productiva.
Por ello, planteó que las compras públicas también deben funcionar como una herramienta de impulso a la producción nacional.
El dirigente empresarial llamó, además, a fortalecer la coordinación entre productores, industriales, comerciantes y mipymes, al considerar que estos sectores comparten objetivos vinculados con la generación de empleos, la actividad económica y el desarrollo nacional.
En el contexto actual, la posición de Confecomercio vincula directamente el comportamiento de los precios de los combustibles con los costos que enfrenta el comercio y, posteriormente, con la capacidad de compra de los hogares. La propuesta del gremio apunta a combinar mecanismos de amortiguación, vigilancia de la cadena y reducción de costos para limitar ese traslado hacia los consumidores.
