Al menos dos vuelos de Copa Airlines reportaron el domingo interferencias de navegación después de despegar del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), en un contexto marcado por cancelaciones de vuelos hacia Venezuela y por el incremento de la actividad militar en el Caribe.
Según datos difundidos por Flightradar24, los vuelos afectados fueron el CM729 y el CM299, ambos con destino a la Ciudad de Panamá.
El primero en notificar la anomalía fue el vuelo CM729, cuyo piloto informó a las 10:22 de la mañana que el avión no podía recibir correctamente la señal de posicionamiento satelital. El reporte indicaba una interferencia de GPS (GPS jamming) al sur de Santo Domingo, cuando la aeronave volaba a 36,000 pies de altura.
Ocho horas más tarde, alrededor de las 6:27 de la tarde, el vuelo CM299 también reportó problemas mientras aún se encontraba dentro del espacio aéreo dominicano. En este caso, el piloto describió un evento conocido como “tráfico fantasma” (phantom traffic), una señal falsa que aparece en el radar de la aeronave o del control de tránsito aéreo, indicando la presencia de un avión inexistente. La incidencia ocurrió mientras la aeronave ascendía y superaba los 7,000 pies.
El Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) no ha confirmado ni desmentido oficialmente los eventos, aunque una fuente vinculada al sector aseguró que en el espacio aéreo dominicano “todo estaba normal”.
Contexto regional
En las últimas semanas, múltiples aerolíneas han reportado intermitencias en la navegación, especialmente en zonas cercanas al espacio aéreo de Venezuela, país que revocó permisos a varias líneas aéreas después de que estas cancelaran vuelos por motivos de seguridad, en medio de declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó evaluar el “cierre del espacio aéreo venezolano”.
Tanto Copa Airlines como otras compañías suspendieron temporalmente sus rutas hacia y desde Venezuela, medida que estará vigente hasta el 12 de diciembre, tras reportes de pilotos que alertaron sobre fallas intermitentes en señales de navegación.
La situación coincide con el aumento de la presencia militar estadounidense en el Caribe y el Pacífico. La Administración Federal de Aviación (FAA) emitió el 21 de noviembre una alerta pidiendo “extremar la precaución” al volar en la región por el deterioro de la seguridad y el incremento de actividades militares.
Los expertos explican que las aeronaves modernas dependen tanto de sistemas satelitales como de radioayudas en tierra, por lo que cualquier interrupción puede representar un riesgo. Estas fallas pueden tener causas naturales, pero también pueden ser resultado de guerra electrónica, una práctica que incluye:
-
Jamming: bloqueo deliberado de señales como GPS o radio.
-
Spoofing: suplantación de señales que induce al avión a interpretar coordenadas falsas.
-
Interferencia colateral: afectaciones causadas por radares o equipos militares de alta potencia.
Aunque estas maniobras buscan proteger operaciones militares o limitar capacidades enemigas, pueden generar efectos colaterales sobre aeronaves comerciales que sobrevuelan la zona.
¿Ya has visitado nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete ahora!
