El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) anunció este lunes que mantendrá invariable su tasa de política monetaria en 5.75 % anual por cuarto mes consecutivo. La decisión responde a la apreciación del dólar en los mercados internacionales y a la volatilidad financiera global.
Asimismo, la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (Repos a 1 día) se mantiene en 6.25 % anual, mientras que la tasa de la facilidad permanente de depósitos remunerados (overnight) continúa en 4.50 % anual.
La Junta Monetaria tomó esta decisión en su reunión de marzo como parte de una estrategia iniciada en el último semestre de 2024. En ese período, la tasa de referencia se redujo en 125 puntos básicos de forma acumulada y se implementaron medidas para acelerar la transmisión de la política monetaria en un entorno de inflación dentro del rango meta.
La tasa de política monetaria permanece en 5.75 % desde diciembre de 2024, tras una reducción de 25 puntos básicos respecto a noviembre, cuando se ubicaba en 6.00 % anual.
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Estrategia ante la volatilidad del dólar
El fortalecimiento del dólar en los mercados internacionales influyó en la decisión del BCRD, en un contexto de incertidumbre global y tasas de interés elevadas en Estados Unidos, así como por la fluctuación de los mercados financieros externos.
En el mercado local, al 28 de marzo, la tasa del dólar se ubicó en RD$63.08 para la compra y RD$63.48 para la venta. De marzo de 2024 a marzo de 2025, el peso dominicano se depreció un 6.6 % interanual frente al dólar, aunque el BCRD destacó que el ritmo de depreciación ha sido menor en comparación con otras monedas de América Latina.
El impacto de esta depreciación ha sido mitigado por el desempeño positivo de sectores generadores de divisas: las exportaciones crecieron un 10 % en enero y febrero, las remesas aumentaron un 8 % en el mismo período y la inversión extranjera directa se proyecta en US$4,700 millones para el cierre de 2025.
Además, las reservas internacionales alcanzaron los US$14,700 millones al cierre de marzo, equivalentes al 11 % del PIB y a cinco meses de importaciones, superando las métricas recomendadas por el FMI.
“En los primeros meses del año, el BCRD ha gestionado activamente la liquidez de la economía para evitar una volatilidad excesiva del tipo de cambio que pudiera afectar la meta de inflación y la estabilidad financiera”, señaló la entidad.
En un entorno global desafiante, el crédito al sector privado y la demanda interna se han moderado en los últimos meses, mientras la inflación se mantiene dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % por quince meses consecutivos.
En febrero de 2025, la inflación interanual fue de 3.56 %, y la inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles de la canasta, se ubicó en 4.21 %, cercana al centro de la meta.
Los modelos de pronósticos del BCRD prevén que tanto la inflación general como la subyacente se mantendrán dentro del rango meta durante 2025 y 2026, respaldadas por una política monetaria activa.
Las perspectivas económicas de Estados Unidos para 2025 se han deteriorado, con un crecimiento esperado de 2.0 % y una inflación de 2.9 %, por encima de la meta de 2.0 %, según Consensus Forecast. En este escenario, la Reserva Federal ha pausado los recortes de tasas de interés y se prevé que los retome en la segunda mitad del año. La permanencia de tasas elevadas ha fortalecido el dólar frente a las monedas de economías emergentes.
En la Zona Euro, se proyecta un crecimiento de apenas 0.9 % en 2025, afectado por tensiones geopolíticas y condiciones recesivas en Alemania. La inflación interanual se moderó a 2.3 % en febrero, acercándose a la meta de 2.0 %, lo que llevó al Banco Central Europeo a reducir su tasa de política monetaria en 25 puntos básicos, con previsión de más recortes en el año.
En América Latina, el crecimiento regional se estima en 2.1 % para 2025. Ante la incertidumbre global y las altas tasas externas, la mayoría de los bancos centrales ha pausado la reducción de tasas, incluyendo Chile, Colombia, Costa Rica, Paraguay, Perú, Guatemala y República Dominicana.
En contraste a esta situación, Brasil y Uruguay aumentaron sus tasas en 375 y 50 puntos básicos, respectivamente, para contener presiones inflacionarias.
Sobre las materias primas
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) se mantiene moderado, cerrando marzo en torno a 70 dólares por barril, aunque persisten riesgos geopolíticos en Medio Oriente. Mientras tanto, el oro superó los 3,000 dólares por onza troy, consolidándose como refugio de valor ante la incertidumbre global.
Proyecciones de crecimiento La economía dominicana creció 2.2 % interanual en enero de 2025, reflejando una moderación en la inversión debido al panorama internacional complejo.
Para 2025, se proyecta un crecimiento económico del 4.5 %, uno de los más altos de la región, en la medida en que se reduzca la incertidumbre global y se implementen políticas económicas que impulsen la demanda interna.
Los agregados monetarios (M1, M2 y M3) han crecido a tasas acordes con la expansión del PIB nominal, según el Programa Monetario del BCRD. Mientras tanto, el crédito privado en moneda nacional ha moderado su crecimiento a un 8 % interanual al cierre de marzo.
El BCRD destacó que la economía dominicana cuenta con sólidos fundamentos macroeconómicos y un sector productivo resiliente y diversificado. Además, el país mantiene una percepción de riesgo más favorable que el promedio de América Latina y otras economías emergentes.
En este desafiante entorno internacional, el BCRD continuará monitoreando la evolución económica y adoptando las medidas necesarias para preservar la estabilidad macroeconómica y garantizar que la inflación se mantenga dentro del rango meta.
