Los impuestos aplicados a los combustibles continúan consolidándose como una de las principales fuentes de financiamiento del Estado dominicano. Entre enero y abril de 2026, los gravámenes sobre las gasolinas, el gasoil y el gas licuado de petróleo (GLP) generaron RD$34,497.2 millones, equivalentes al 9.34% de todas las recaudaciones tributarias registradas durante el período.
Los datos oficiales muestran que estos ingresos provinieron de los impuestos selectivos a los combustibles —tanto el componente ad valorem como el específico—, la contribución aplicada al GLP y otros gravámenes asociados a la importación y comercialización de hidrocarburos.
Durante el primer cuatrimestre del año, el Estado recibió en promedio RD$8,624.3 millones mensuales por concepto de impuestos relacionados con combustibles, una cifra que refleja el peso que mantienen estos tributos dentro de la estructura de ingresos públicos.
La mayor parte de los recursos provino de los impuestos selectivos administrados por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII). Estos gravámenes aportaron RD$30,163.1 millones, un aumento de RD$1,479.4 millones, equivalente a un crecimiento de 5.2% respecto al mismo período de 2025, cuando las recaudaciones ascendieron a RD$28,683.7 millones.
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Además del crecimiento interanual, los ingresos superaron las estimaciones oficiales. Los selectivos a los combustibles registraron una recaudación efectiva superior en RD$313.4 millones a la proyectada para el período, reflejando un comportamiento más favorable de lo esperado para las finanzas públicas.
A estos recursos se sumaron RD$3,594.5 millones generados por la contribución aplicada al GLP. Aunque esta cifra representó un incremento de 2.3% respecto al año anterior, se ubicó por debajo de las previsiones presupuestarias.
Las estimaciones contemplaban ingresos por RD$3,995.6 millones, lo que implica una diferencia de RD$401.1 millones respecto a lo efectivamente recaudado.
El esquema de contribución asociado al GLP forma parte de un mecanismo que el Estado utiliza para generar recursos destinados al presupuesto nacional y respaldar diferentes programas de apoyo social.
Actualmente, una parte de esos fondos contribuye indirectamente al financiamiento de iniciativas como el Bonogás y otros mecanismos orientados a reducir el impacto de las fluctuaciones en los precios energéticos.
Por otra parte, la Dirección General de Aduanas (DGA) recauda un impuesto de RD$2.00 por galón aplicado a las gasolinas y al gasoil. Durante los primeros cuatro meses del año, este gravamen aportó RD$736.6 millones al fisco.
Desde su implementación formal en 2013, tras la aprobación de la Ley 253-12 para el Fortalecimiento de la Capacidad Recaudatoria del Estado, este impuesto ha generado ingresos acumulados por RD$10,386.2 millones.
Originalmente, la legislación establecía que los recursos obtenidos serían distribuidos entre proyectos de desarrollo vial y programas de renovación vehicular. Sin embargo, cambios posteriores en los mecanismos de cobro permitieron fortalecer el control fiscal mediante la aplicación del impuesto en el momento de la importación de los combustibles.
El comportamiento de estas recaudaciones se produce en un contexto de elevados precios internacionales del petróleo.
De acuerdo con los reportes oficiales, el barril de referencia West Texas Intermediate (WTI) registró un precio promedio de US$98.63 en abril de 2026, equivalente a un incremento interanual de 56.36%.
Asimismo, el valor se situó US$50.83 por encima de lo previsto en el Presupuesto General del Estado, reflejando las tensiones que continúan afectando los mercados energéticos internacionales.
A pesar de la volatilidad de los precios y de los subsidios implementados por el Gobierno para contener su impacto sobre los consumidores, los impuestos asociados a los combustibles mantienen un papel determinante dentro de las finanzas públicas dominicanas.
Las cifras del primer cuatrimestre muestran que prácticamente uno de cada diez pesos recaudados por el Estado provino de gravámenes relacionados con los hidrocarburos, consolidando a este sector como una de las principales fuentes de ingresos tributarios del país.

