La economía dominicana sigue dando señales positivas, y esta vez las buenas noticias llegan desde el mercado laboral. Los datos del crecimiento económico, con un Producto Interno Bruto (PIB) proyectado en +5.1% al cierre de 2024, confirman un impacto tangible en el poder adquisitivo de los ciudadanos.
De acuerdo con los datos más recientes de la Superintendencia de Pensiones (SIPEN) el salario mensual promedio alcanzó los RD$36,905.27 al 31 de diciembre de 2024. Este monto representa un robusto incremento interanual de +8.04 %, muy superior al salario promedio registrado un año antes (RD$34,159.09 en diciembre de 2023).
Este notable desempeño salarial cobra mayor relevancia cuando se compara con la inflación registrada en 2024, que, según el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), cerró en +3.34%. Esto significa que, en términos reales, los salarios crecieron ampliamente por encima de los precios, permitiendo una mejora sustancial del poder adquisitivo.
Al extender este análisis al período comprendido entre agosto de 2020, inicio del mandato del presidente Luis Abinader, y diciembre de 2024, los resultados son aún más significativos. En este lapso, el salario promedio experimentó un crecimiento acumulado del +42.6%, al pasar de RD$25,878.67 a RD$36,905.27. Este incremento supera ampliamente la inflación acumulada del +28.2% en el mismo período, lo que refleja un avance real en el bienestar económico de las familias dominicanas.
La mejora del poder adquisitivo también se evidencia al comparar el salario promedio con el costo de la canasta básica. En agosto de 2020, el salario promedio solo cubría el 71.7% del costo de la canasta promedio, cuyo valor era de RD$36,083.88, según datos del BCRD. Para diciembre de 2024, esta proporción aumentó al 79.8%, con el salario promedio alcanzando los RD$36,905.27 frente a una canasta básica valorada en RD$46,251.42.
Con un PIB proyectado en +5.0% y una inflación estimada por debajo del +4.0% para 2025, se espera que la brecha entre el salario promedio y el costo de la canasta básica continúe reduciéndose. Este panorama augura beneficios directos para los hogares dominicanos, reafirmando el impacto positivo de la estabilidad económica en la calidad de vida de los ciudadanos.
La recuperación del poder adquisitivo no solo refleja un crecimiento macroeconómico sostenido, sino también un fortalecimiento del mercado laboral, esencial para seguir construyendo un país más justo y próspero para todos.
