Durante el foro “Reforma del Sector Eléctrico”, organizado por la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica ( ADIE ), Manuel López San Pablo , gerente general del Organismo Coordinador (OC) de la Superintendencia de Electricidad ( SIE ), resaltó que la administración de la naturaleza variable de las energías renovables es el principal reto de la transición energética en la República Dominicana .
En su intervención en el panel “Transición Energética”, San Pablo destacó que el país ha logrado avances significativos, con un 40% de la generación eléctrica proveniente del gas natural, un 30% del carbón mineral y un 18% de energías renovables, mientras que el petróleo solo representa poco más del 10% del sistema eléctrico nacional interconectado ( SENI ).
Meta para 2030 y los desafíos de las fuentes primarias variables
El experto subrayó que la meta para 2030 es alcanzar un 30% de la matriz energética basada en energías renovables , lo cual requiere superar los desafíos asociados a las fuentes primarias variables, como la energía solar y eólica. “Se requerirá que, durante las horas de luz solar, aproximadamente un 60% de la generación provenga de fuentes renovables”, explicó.

Este enfoque se debe a que la generación solar se concentra en las horas diurnas, lo que plantea un reto para mantener un promedio del 30% de energía renovable durante todo el día. Por lo tanto, será necesaria una mayor proporción de generación renovable durante las horas de luz solar para equilibrar la matriz.
La importancia del almacenamiento y las tecnologías de flexibilidad.
López San Pablo también destacó que en las horas nocturnas, cuando no hay luz solar, será indispensable recurrir a tecnologías de almacenamiento , como las baterías , que ofrecerán flexibilidad en términos de acumulación, intensidad energética y número de horas de suministro. “Para alcanzar la seguridad y eficiencia en la transición energética , es esencial la combinación de diferentes tecnologías”, afirmó.
Otro aspecto clave para el avance de la transición energética en el país será la adopción de redes inteligentes y la digitalización , que permitirán gestionar de manera más eficaz la demanda y la oferta de electricidad. Estas herramientas son fundamentales para enfrentar los retos que presenta el sistema eléctrico interconectado , que cada vez depende de más fuentes renovables.
Flexibilidad y diversidad tecnológica
Finalmente, San Pablo enfatizó que, para garantizar una transición energética exitosa, la flexibilidad en la generación es crucial. “Debemos combinar diferentes tecnologías y mantener la flexibilidad en la generación energética “, concluyó.
La República Dominicana continúa avanzando hacia una mayor participación de las energías renovables en su matriz, pero los desafíos vinculados a la variabilidad de las fuentes primarias y la necesidad de tecnologías de almacenamiento seguirán siendo los principales retos en los próximos años.

