La piratería digital, un negocio que se alimenta de la tecnología y deja pérdidas millonarias a la industria del entretenimiento, tiene raíces en República Dominicana. Con la Operación Domo, el Ministerio Público desmanteló una red que revendía de manera ilegal las señales de canales de televisión y plataformas de streaming.
Durante 19 allanamientos en el Distrito Nacional, San Pedro de Macorís y Jarabacoa, las autoridades confiscaron dispositivos electrónicos, documentos y vehículos.
Según explicó el órgano persecutor a través de una nota de prensa, lo que hallaron no era una práctica artesanal, sino una estructura con “mecanismos sofisticados” para clonar y distribuir contenidos digitales a gran escala.
El caso no solo toca el ámbito tecnológico. La investigación reveló que el esquema incluía pagos con criptomonedas y maniobras de lavado de activos para introducir las ganancias ilícitas en el sistema financiero. Con esto, la red logró transformar suscripciones ilegales en dinero limpio, que luego se mezclaba con la economía formal.
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Una amenaza transnacional
La operación contó con apoyo del Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). La entidad reveló que no era la primera vez que los acusados enfrentaban a la justicia debido a que cuatro de ellos habían sido condenados en territorio estadounidense en 2017 por hechos similares.
