Los precios del petróleo repuntaron con fuerza este miércoles, impulsados por la persistente tensión en el estrecho de Ormuz, pese a la extensión indefinida del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán anunciada por el presidente Donald Trump.
El barril de Brent del mar del Norte, referencia mundial, subió un 3.48% hasta los US$101.91, superando la barrera de los US$100 por primera vez en más de dos semanas. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 3.67% hasta los US$92.96.
Aunque la prórroga del cese al fuego ayudó a reducir temores inmediatos de una escalada, el mercado continúa enfocado en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde, en tiempos normales, transita cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas.
Incidentes en Ormuz elevan la tensión
La situación se agravó luego de que Irán confirmara que no reabrirá plenamente el estrecho mientras persista el bloqueo estadounidense a sus puertos. Este miércoles, los Guardianes de la Revolución interceptaron e incautaron dos buques mercantes que intentaban atravesar la zona.
Además, la agencia británica de seguridad marítima reportó que un tercer carguero fue objeto de disparos frente a las costas de Omán, en un nuevo episodio que evidencia la fragilidad del alto el fuego.
Desde Washington, la Casa Blanca indicó que la incautación de los buques no constituye una violación del cese al fuego, al tratarse de embarcaciones internacionales no vinculadas a Estados Unidos ni a Israel.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, fue enfático al señalar que la reapertura del estrecho “es imposible mientras el bloqueo naval continúe”, subrayando que un alto el fuego solo tiene sentido si no se ve afectado por restricciones marítimas.
Negociaciones en suspenso
En paralelo, Trump dejó abierta la posibilidad de retomar las negociaciones con Irán en los próximos días, posiblemente en Pakistán, tras el fracaso del primer ciclo de diálogo celebrado a inicios de abril en Islamabad.
“Es posible”, afirmó el mandatario en declaraciones al New York Post, al referirse a un nuevo encuentro en un plazo de entre 36 y 72 horas.
La tregua fue extendida a petición de Pakistán, con el objetivo de dar tiempo al gobierno iraní —que Trump ha calificado de “dividido”— para presentar una propuesta unificada de acuerdo.
Sin embargo, la participación de Irán en nuevas conversaciones sigue siendo incierta. Aunque Teherán valoró los esfuerzos de mediación, indicó que solo regresará a la mesa bajo “condiciones necesarias y razonables”.
Mercado en alerta por posible escasez
Analistas advierten que el conflicto podría prolongarse más allá de lo previsto. “Cada vez más indicadores muestran que la escasez, en particular de combustible para aviación, se agrava”, señaló Arne Lohmann Rasmussen, de Global Risk Management.
Por su parte, David Morrison, de Trade Nation, indicó que si bien la extensión de la tregua alivió parcialmente la tensión, no resuelve el problema estructural en Ormuz, que sigue condicionado por el doble bloqueo entre Washington y Teherán.
El escenario refleja una creciente incertidumbre en los mercados energéticos, donde cualquier interrupción en el suministro puede traducirse en alzas inmediatas del crudo, con impacto directo en la economía global.
