La aerolínea brasileña atribuye los ajustes de su red al encarecimiento del combustible de aviación, que representa cerca del 40 % de sus costos operativos.
El proyecto, que emplea a más de 500 trabajadores, está previsto para 2028 y permitirá al aeropuerto recibir hasta cuatro millones de pasajeros adicionales al año.
Los casos incluyen desde retrasos prolongados hasta modificaciones de itinerarios que, de acuerdo con los entrevistados, no siempre se notifican oportunamente.
La conexión Boston-RD apunta a superar los 790 mil pasajeros en 2026, un 23.6% más que en 2025 y más del doble del tráfico registrado hace cuatro años.