Más de 50 microhidroeléctricas sostienen el 98% de electrificación rural en RD

La República Dominicana figura entre los países del Caribe con mayor nivel de electrificación rural. De acuerdo con el Informe Mundial sobre el Desarrollo de la Pequeña Hidroenergía (WSHPDR), publicado en 2022, el 98% de las zonas rurales del país tiene acceso a energía eléctrica, dejando un margen del 2% aún sin suministro.

Este nivel de cobertura posiciona al país entre los de mayor avance regional en acceso energético, con un componente hidroeléctrico relevante dentro de su matriz.

El informe destaca que solo Cuba, República Dominicana y Haití cuentan con grandes centrales hidroeléctricas en el Caribe. En contraste, Granada y Santa Lucía carecen totalmente de capacidad hidroeléctrica, mientras que en el resto de los países caribeños la generación hídrica se limita exclusivamente a pequeñas centrales.

En el caso dominicano, la capacidad hidroeléctrica instalada asciende a 623 megavatios (MW), un volumen que sustenta tanto la generación centralizada como soluciones descentralizadas en territorios aislados.

Una parte significativa del acceso eléctrico rural en el país se apoya en microhidroeléctricas comunitarias, un modelo en el que la República Dominicana se ha convertido en referente regional durante los últimos 27 años.

Actualmente, el programa “Luz de Agua” mantiene 48 proyectos en funcionamiento. A estos se suman otras iniciativas apoyadas por el Estado y distintas organizaciones, lo que eleva el total nacional a poco más de 50 microhidroeléctricas operativas.

Un modelo comunitario nacido en 1998

El programa Luz de Agua surgió a finales de la década de los noventa a partir de la visión del ingeniero estadounidense Jon Katz, con un enfoque social y de desarrollo comunitario. Desde su inicio fue promovido por el Programa de Pequeños Subsidios (PPS-SGP) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), implementado por el PNUD.

El objetivo del programa es apoyar técnica y financieramente a comunidades rurales para conservar el medio ambiente, mejorar medios de vida y generar beneficios ambientales globales mediante acciones locales.

Los principales impactos reportados del modelo incluyen el acceso a energía eléctrica para más de 22,000 personas en más de 5,000 hogares, con una reducción promedio de gastos energéticos superior al 60%.

En términos ambientales, el uso de energía renovable a través de microhidroeléctricas ha permitido evitar o absorber más de 25,000 toneladas de CO₂ cada año, según los datos del programa.

La primera microhidroeléctrica comunitaria instalada con éxito fue la Hidroeléctrica Comunitaria El Limón, en 1998, en la provincia de San José de Ocoa. Con una potencia de 3.5 kilovatios (kW), la planta beneficia a 70 hogares de esta comunidad rural.

De este proyecto nació la expresión “Luz de Agua”, acuñada por los propios comunitarios para describir cómo una pequeña fuente hídrica les permitió acceder por primera vez a la electricidad.

Un modelo replicado y aún en expansión

Michela Izzo, directora ejecutiva de Guakía Ambiente, explicó que el programa inició como una experiencia piloto inédita a nivel comunitario en el país. A partir del éxito inicial, se identificaron entre 30 y 35 comunidades rurales con potencial hídrico, dando paso a una expansión progresiva del modelo.

Actualmente, 10 proyectos se encuentran en fase de ejecución, con niveles de avance que oscilan entre 35% y 90%, según Izzo.

Integración a la red y respuesta a la sequía

Con el tiempo, varias microhidroeléctricas —como Tres Cruces, Pescado Bobo, Palma Herrada, La Vereda, Los Lirios, Los Mangos y La Lomita— fueron conectadas a la red eléctrica nacional como fuentes complementarias de generación, especialmente para mitigar los efectos de la reducción de caudal en períodos de sequía extrema.

No obstante, el cambio climático representa uno de los principales desafíos del modelo. Las sequías más intensas y prolongadas afectan directamente el funcionamiento de estas plantas, algunas de las cuales solo operan en temporadas húmedas.

Ante este escenario, se encuentran en curso soluciones híbridas de generación, orientadas a garantizar la continuidad del servicio eléctrico en las comunidades beneficiadas.

Con información y declaraciones de Climate Tracker.

Te podría interesar: Experto destaca microredes como clave para la energía sostenible en República Dominicana

Mira otros tags: